El nuevo primer ministro Peter Magyar llega al poder con muchas expectativas
Peter Magyar fue investido oficialmente este sábado. El nuevo primer ministro, que ha puesto fin a 16 años de gobierno del nacionalista Viktor Orbán, genera muchas expectativas, tanto en el plano interno como en el internacional. La nueva presidenta del Parlamento húngaro anuncia que la bandera europea vuelve a ondear en el edificio.
Por: RFI
Al votar por Peter Magyar, los húngaros expresaron su voluntad de un cambio profundo: poner fin al sistema de corrupción y de mala gobernanza que imperaba bajo la era Orbán. Sus principales preocupaciones son mejorar su vida cotidiana, abaratar el coste de la vida y disponer de mejores servicios públicos, en particular. Esto es lo que se desprende de una encuesta del European Council on Foreign Relations, un “think tank” europeo.
Además, una mayoría de húngaros se declara favorable a una mejora de sus relaciones con la Unión Europea. Esperan beneficiarse de los fondos europeos que habían sido congelados cuando Viktor Orbán estaba en el poder.
“Nunca en la historia postsocialista de Hungría se había producido un cambio de gobierno tan rápido como esta vez, prueba de la intención de Magyar de comenzar rápidamente su mandato”, explica a RFI, Antonela Pogacean, investigadora en Sciences Po, especialista en Hungría.

La bandera de la UE vuelve a hondear en el Parlamento húngaro
La nueva presidenta del Parlamento húngaro, Agnes Forsthoffer, anunció el sábado el regreso de la bandera europea al edificio en Budapest, tras doce años de ausencia.
“Ordeno que, a partir de hoy, después de doce años, la bandera de la Unión Europea sea nuevamente izada en el edificio del Parlamento húngaro”, declaró Forsthoffer, que fue elegida por 193 votos de 199, subrayando que esta “primera decisión” en sus funciones debía constituir “el primer paso simbólico” de un regreso de este país de Europa Central a Europa.
Para poner de nuevo en pie la economía, Peter Magyar cuenta con el desbloqueo de los fondos de la Unión Europea: cerca de 18.000 millones de euros congelados debido al retroceso del Estado de derecho en Hungría bajo Viktor Orbán.
Ahora bien, el plan de recuperación decidido por los europeos tras la pandemia de Covid-19 está llegando a su vencimiento y los diez mil millones que corresponden a Budapest se perderán si no se desembolsan de aquí a finales de agosto. El nuevo primer ministro quiere por tanto actuar con rapidez para relanzar la inversión.
En el plano presupuestario, Peter Magyar quiere crear un nuevo impuesto sobre el patrimonio: sería del 1% para las fortunas que superen los tres millones de euros. También quiere reducir las ayudas concedidas a los grandes industriales cercanos al sistema Orbán. A la inversa, el nuevo primer ministro prevé aumentar el gasto militar y sanitario e invertir más en energías renovables.

Apoyo a Ucrania más matizado
En cuanto al apoyo a Ucrania, en cambio, las respuestas son más matizadas. Los húngaros están de acuerdo en que su país desbloquee el préstamo europeo de 90.000 millones de euros prometido a Kiev, pero siguen oponiéndose a una ayuda financiera y militar directa de su país a Ucrania, al igual que Peter Magyar, por cierto.
Por último, siempre según esta encuesta de opinión, una mayoría sigue apegada al suministro de petróleo por parte de Rusia, de la que Hungría depende fuertemente. Y es que en Hungría es sobre todo la inflación, mucho más fuerte que en sus vecinos europeos, la que pesa sobre el poder adquisitivo de los hogares. Los precios de los alimentos son hoy la mitad más caros que en 2020. El déficit presupuestario del país es también uno de los más importantes de la Unión Europea.
