Sarkozy contradice a excolaborador en juicio sobre financiamiento libio de su campaña
El expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy, enfrenta un delicado proceso judicial: la acusación de haber financiado su campaña presidencial de 2007 con dinero del régimen del líder libio Muamar Gadafi. En el juicio de apelación Sarkozy ha desmentido versiones de su antiguo aliado Claude Guéant.
Por:RFI con AFP
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El expresidente Sarkozy desmintió este miércoles a su antiguo hombre de confianza, Claude Guéant, cuyos escritos han debilitado su estrategia de defensa en un caso que mezcla presunta corrupción internacional, tensiones políticas y una compleja relación entre Francia y Libia en la década de 2000.
Sarkozy evitó embargo cuestionar nuevamente la integridad de Guéant, un tema que había provocado su ruptura durante el juicio de apelación por las acusaciones de financiación libia de su campaña.
En su quinto día declarando ante el tribunal, Sarkozy tomó notas mientras el presidente de la sala, Olivier Géron, leía dos testimonios escritos por quien fuera secretario general del Elíseo, ausente por motivos de salud. En este proceso, cuyo veredicto se espera para noviembre, Sarkozy, de 71 años, se juega mucho: su lugar en la historia, su honor como exmandatario y su libertad personal, tras haber pasado ya 20 días en prisión.
Condenado en primera instancia a cinco años de cárcel firme por asociación ilícita, fue hallado culpable de haber permitido conscientemente que Claude Guéant y su aliado Brice Hortefeux negociaran una financiación de su campaña por parte de la Libia de Muamar Gadafi, a cambio de contrapartidas. Un supuesto “pacto de corrupción” que habría sido sellado en 2005, pero que los tres implicados niegan.
Entre esas contrapartidas, Gadafi habría solicitado, en particular, el levantamiento de la orden de detención internacional contra su cuñado Abdallah Senoussi, número dos del régimen, condenado a cadena perpetua por el atentado contra el vuelo DC-10 de UTA en 1989, que dejó 170 muertos.
En sus escritos remitidos al tribunal, Claude Guéant, de 81 años, sigue negando que se haya llevado a cabo acción alguna para resolver la situación judicial de Senoussi. No obstante, aporta un relato inédito sobre una cena celebrada el 25 de julio de 2007 en Trípoli, a la que Sarkozy, recién elegido presidente, acudió tras la liberación de las enfermeras búlgaras, en la que desempeñó un papel clave.
Según esa versión, al final de la cena Sarkozy habría llamado a Guéant para que Gadafi le reiterara “la preocupación” expresada sobre Senoussi. “Claude, ocúpese de esto”, le habría ordenado el entonces presidente.
Sarkozy sostiene que, incluso si esa escena hubiera existido, tendría poca relevancia. Pero insiste en que nunca ocurrió: “La única vez que el señor Gadafi me habló de Senoussi fue en 2005”, cuando él era ministro del Interior, y afirma haber rechazado la petición.
Se trata, por tanto, de una desautorización a Guéant, aunque con cautela: esta vez no cuestionó su honestidad. “No digo que el señor Guéant mienta; su memoria ha evolucionado”, afirmó.
«Para golpearse la cabeza contra la pared»
Sarkozy reconoció, no obstante, que cualquiera puede equivocarse, incluido él mismo, al admitir un error: se había equivocado al asegurar que no conocía cuatro viajes de Guéant a Libia entre 2008 y 2010.
“Esos viajes existieron”, eran oficiales y fueron recogidos por la prensa, reconoció ahora, aunque restó importancia a los mismos, en una época en la que Libia había pasado a un segundo plano en la política exterior francesa. Por ello, explicó, los había olvidado.
El presidente del tribunal también le interrogó sobre una caja fuerte de Guéant en un banco del centro de París: ¿servía para almacenar dinero en efectivo procedente de fondos del Ministerio del Interior? “No lo creo, no puedo imaginarlo y no lo pienso”, respondió Sarkozy, recordando además que “Claude Guéant tiene derecho a la presunción de inocencia”.
Más allá de las fisuras en su estrategia común de defensa, el expresidente subrayó que ambos coinciden en lo esencial: no hubo dinero libio en su campaña y “jamás, ni él ni yo, quisimos hacer nada por Senoussi”.
Sarkozy recordó además que durante su campaña se posicionó públicamente en contra del poder presidencial de indulto, y aseguró que el asunto Senoussi no se trató durante la visita de Gadafi a París en diciembre de 2007.
En cuanto a Guéant, quien afirmó haber prolongado el asunto Senoussi hasta 2009 y haber mantenido a los libios en la incertidumbre para no perjudicar unas relaciones diplomáticas en reconstrucción, surge la duda de si informó de esas gestiones, aun sabiendo que estaban condenadas al fracaso. Pero Sarkozy reaccionó con irritación: “¿Informar de qué? ¡No se hizo nada, es como para golpearse la cabeza contra la pared!”.
