Captan dos planetas en formación alrededor de una joven estrella
Tras identificarse un objeto adicional cerca de la estrella, las mediciones realizadas con el VLT (Very Large Telescope) de ESO y el Interferómetro VLT (VLTI), confirmaron su naturaleza planetaria

europa press, Madrid, España
Un equipo de astrónomos ha observado la formación de dos planetas en el disco que hay alrededor de una estrella joven llamada WISPIT 2. Anteriormente ya se había detectado la presencia de un planeta, y ahora el equipo ha empleado telescopios del Observatorio Europeo Austral (ESO) para confirmar la presencia de otro.
Estas observaciones, y la estructura única del disco presente alrededor de la estrella, indican que el sistema WISPIT 2 podría asemejarse a un Sistema Solar joven.
«WISPIT 2 es la mejor mirada a nuestro propio pasado que tenemos hasta la fecha», dice Chloe Lawlor, estudiante de doctorado en la Universidad de Galway (Irlanda) y autora principal del estudio publicado hoy en The Astrophysical Journal Letters.
El sistema es solo el segundo conocido, después de PDS 70, en el que dos planetas han sido observados directamente alrededor de su estrella anfitriona durante el proceso de formación.
Sin embargo, a diferencia de PDS 70, WISPIT 2 tiene un disco formador de planetas muy extendido con distintivos huecos y anillos. «Estas estructuras sugieren que actualmente se están formando más planetas, que finalmente detectaremos», declara Lawlor.
«WISPIT 2 nos ofrece un laboratorio fundamental, no solo para observar la formación de un solo planeta, sino de todo un sistema planetario», indica Christian Ginski, coautor del estudio e investigador en la Universidad de Galway.
Con estas observaciones, la comunidad astronómica busca comprender mejor cómo se desarrollan los sistemas planetarios, pasando de incipientes hacia sistemas maduros, como el nuestro.
El primer planeta recién nacido encontrado en el sistema (llamado WISPIT 2b) con una masa casi cinco veces la de Júpiter y orbitando la estrella central a unas 60 veces la distancia entre la Tierra y el Sol, fue detectado el año pasado.
«Esta detección de un nuevo mundo en formación mostró realmente el asombroso potencial de nuestra instrumentación actual», afirma Richelle van Capelleveen, estudiante de doctorado en el Observatorio de Leiden (Países Bajos) y líder del estudio anterior.
Tras identificarse un objeto adicional cerca de la estrella, las mediciones realizadas con el VLT (Very Large Telescope) de ESO y el Interferómetro VLT (VLTI), confirmaron su naturaleza planetaria.
El nuevo planeta (WISPIT 2c) está cuatro veces más cerca de la estrella central y es el doble de masivo que WISPIT 2b. Ambos planetas son gigantes gaseosos, como los planetas exteriores de nuestro Sistema Solar.
Para confirmar la existencia de WISPIT 2c, el equipo empleó el instrumento SPHERE, instalado en el VLT de ESO, que captó una imagen del objeto. Luego, el equipo utilizó el instrumento GRAVITY+ , instalado en el VLTI, para confirmar que el objeto era, efectivamente, un planeta.
«Afortunadamente, nuestro estudio pudo aprovechar la reciente actualización de GRAVITY+, sin la cual no habríamos podido lograr una detección tan clara de un planeta que se encuentra tan cerca de su estrella», declara Guillaume Bourdarot, coautor del estudio e investigador en el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, en Garching (Alemania).
Ambos planetas en WISPIT 2 aparecen en huecos muy definidos dentro del disco de polvo y gas que rodea a la joven estrella. Estas brechas son el resultado de la formación de cada planeta: las partículas presentes en el disco se acumulan, y su gravedad atrae más material hasta que se forma un embrión de planeta. El material restante que hay alrededor de cada hueco crea esos característicos anillos de polvo que vemos en el disco.
Además de los huecos en los que se detectaron los dos planetas, en el disco de WISPIT 2 hay al menos un hueco más pequeño y más alejado. «Sospechamos que podría haber un tercer planeta abriendo esta brecha, potencialmente de la masa de Saturno, debido a que la brecha es mucho más estrecha y superficial», indica Lawlor.
El equipo está deseando realizar observaciones de seguimiento, y Ginski señala que con el próximo Telescopio Extremadamente Grande de ESO, podrían «ser capaces de obtener imágenes directas de un planeta así».
