Milei equipara socialismo y fascismo ante Sánchez en Cumbre Iberoamericana
El presidente argentino, Javier Milei, equiparó este jueves al socialismo con el fascismo en el plenario de la Cumbre Iberoamericana de Madrid, ante el socialista Pedro Sánchez, entre otros, porque «nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento»
Por: RFI con AFP
«Esta equivalencia entre socialistas y fascistas no es casual, comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento», aseveró el dirigente ultraliberal argentino.
Apenas dos semanas después de haber llamado «impresentable dictador» y «corrupto» al dirigente socialista, Milei llegó al evento y estrechó brevemente la mano de Sánchez, antes de que los representantes de los 22 países del bloque se tomaran la foto de familia.
Inmediatamente después comenzó la sesión plenaria de la cumbre, donde intervienen los presidentes y cancilleres de los miembros, en el foro que tiene lugar en la Galería de las Colecciones Reales, un museo aledaño al Palacio Real en el centro de la capital española.
En su discurso inicial, el dirigente socialista español, sin hacer mención a Milei, afirmó que Iberoamérica apuesta «por el diálogo, en un tiempo en el que algunos pretenden reducir las relaciones internacionales a la fuerza y a la subordinación» y «por la cooperación frente a quienes defienden el repliegue y también el unilateralismo».
El presidente argentino llegó la tarde del miércoles a Madrid, pero no participó ni en la ceremonia oficial de apertura de la 30ª Cumbre Iberoamericana ni en la cena que posteriormente ofreció el rey Felipe VI en el Palacio Real.
También aterrizó en Madrid, por sorpresa, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, para recabar apoyos en reuniones al margen de la cumbre con Sánchez y con otros líderes presentes en la ciudad, antes de que se reanuden las negociaciones entre Kiev, Moscú y Washington el 10 y 11 de noviembre en Emiratos Árabes Unidos.
Zelenski, que estuvo el martes en Berlín, dijo esperar que esas conversaciones puedan desembocar en un encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin.
Milei se reunió con Abascal
Al igual que en las múltiples ocasiones anteriores en que ha venido a España, Milei no sostendrá una bilateral con el rey de España, una deferencia que sí recibieron varios de los otros presidentes latinoamericanos presentes en el encuentro.
Con quien sí se reunió la noche del miércoles fue con Santiago Abascal, el líder del partido español de extrema derecha Vox de quien es cercano, a menos de un mes de las elecciones generales, en las que Pedro Sánchez se juega la reelección.
Según las encuestas, la derecha ganaría los comicios del 29 de noviembre, pero sin mayoría absoluta, por lo que para formar gobierno necesitaría el apoyo de Vox, partido cercano a Milei y a Donald Trump.
En su visita a Madrid hace dos semanas, Milei, llamó a los españoles «a sacar a los socialistas a patadas».
Sánchez le respondió proclamándose un «zurdo» -palabra que usa el argentino para criticar a los militantes de izquierda- y comparando la situación económica de Argentina y España, para concluir que «las motosierras y los tijeretazos (…) no construyen nada, sino que destruyen».
Milei provocó en 2024 una crisis diplomática con España al llamar en Madrid «corrupta» a la esposa de Sánchez, investigada por tráfico de influencias.
«Mayor impacto»
Además de Milei, a esta 30ª Cumbre Iberoamericana asisten otros representantes de la derecha de una América Latina escorada actualmente hacia ese lado del espectro político, como el chileno José Antonio Kast, la costarricense Laura Fernández, el boliviano Rodrigo Paz y el hondureño Nasry Asfura.
Entre las ausencias más destacadas en Madrid destacan las de los principales rostros de la izquierda regional: el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, recién reelecto tras una agotadora campaña, y la mexicana Claudia Sheinbaum, que recientemente dio por zanjada una crisis diplomática con Madrid luego de que el rey Felipe VI reconociera que hubo «mucho abuso» durante la Conquista.
Pese a esta reducida participación al más alto nivel, el secretario general iberoamericano, el chileno Andrés Allamand, garantiza que será la cumbre de «mayor impacto» de «los últimos 20 años», más aún viniendo de la anterior, en Ecuador, a la que solo asistieron cuatro presidentes y que no tuvo declaración final por desacuerdos.
En esta oportunidad, sí se espera una declaración, que debería adoptarse al cierre de la cumbre la tarde del jueves.
