Rusia acusada de “operar red mundial de trata” para reclutar personas para la guerra
“El informe concluye que las prácticas de reclutamiento aquí documentadas respaldan la determinación de que Rusia es responsable de operar una red mundial de trata de personas dirigida a individuos vulnerables mediante coacción o engaño”

Yudelka Domínguez, Santo Domingo, RD.
En abril de este año, un informe preparado por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), Truth Hounds (TH) y la Oficina Internacional de Kazajstán para los Derechos Humanos y el Estado de Derecho (KIBHR) acusó a Rusia de ser responsable de operar una red mundial de trata de personas dirigida a individuos vulnerables mediante coacción o engaño.
La investigación titulada «¿Combatientes, mercenarios o víctimas de trata de personas? La explotación rusa de combatientes extranjeros en su guerra contra Ucrania «, llegó a esta conclusión tras nueve meses de investigación y entrevistar a al menos 16 prisioneros de guerra (POW), además de conversar con expertos militares y en derechos humanos, así como investigaciones de fuentes abiertas que publicaron datos sobre esta situación.
Aunque las fuentes investigadas arrojan una variedad de datos de personas reclutadas desde el 2023 al 2026. Se estima que de Asia Central fueron alistadas unas 10,000 personas, del sur de Asia 1,800; entre 1,700 y 4,000 de África y entre 1,000 y 8,000 de América Latina.
Mientras que señalan que la inteligencia de Ucrania asegura que hay al menos 27,000 soldados extranjeros de 130 países.
Entre los países de Latinoamérica que combaten en la guerra, el informe destaca Brasil, Cuba, Argentina y Colombia.
“El informe concluye que las prácticas de reclutamiento aquí documentadas respaldan la determinación de que Rusia es responsable de operar una red mundial de trata de personas dirigida a individuos vulnerables mediante coacción o engaño”, escribieron.
Expresan que la responsabilidad deriva tanto del reclutamiento directo orquestado por el Estado dentro de Rusia como de la omisión de Rusia a la hora de prevenir, investigar y perseguir a las redes de reclutamiento transnacional que operan en su beneficio.
¿Cómo iniciaron los reclutamientos de extranjeros?
El informe relata que, tras sufrir enormes bajas en el campo de batalla durante el primer año de su agresión contra Ucrania en 2022, “la cúpula rusa se enfrentó a un dilema estratégico: cómo mantener la campaña militar sin recurrir a otra movilización parcial”, la cual ya había llevado a cientos de miles de ciudadanos rusos a abandonar el país para evitar el reclutamiento forzoso.
La decisión fue que optaron por un sistema de reclutamiento institucionalizado que combina el alistamiento de voluntarios con la “captación abusiva de ciudadanos extranjeros en situación de vulnerabilidad socioeconómica” para integrarlos en las Fuerzas Armadas de Rusia (FAR) mediante contratos temporales.
Explican que a partir de 2022 los rusos intensificaron las redadas en su país en residencias de migrantes, lugares de trabajo y mezquitas, “presentándose la firma de un contrato militar como alternativa a la deportación, el procesamiento penal o la detención prolongada”.
El informe determinó que en 2023 Rusia institucionalizó el reclutamiento de extranjeros, realizando modificaciones a la legislación sobre el servicio militar. Para esa fecha, Rusia amplió la posibilidad de que los ciudadanos extranjeros firmaran contratos con el Ministerio de Defensa (MoD) al flexibilizar los límites de edad, así como los requisitos de residencia y de conocimiento del idioma ruso.
Además de la presión administrativa, el informe señala otras formas de coacción dirigidas contra migrantes de Asia Central y de otras procedencias, “tales como la confiscación de documentos, la fabricación de cargos penales, las golpizas y actos constitutivos de tortura”.
Reclutamiento fuera de Rusia
Las operaciones de reclutamiento y traslado dirigidas a ciudadanos extranjeros fuera de Rusia se han basado en una combinación de redes transnacionales en las que “participan tanto actores estatales como no estatales”.
Para América Latina, las redes operan a través de plataformas como Facebook, Telegram o LinkedIn, permitiendo que entre septiembre de 2025 y febrero de 2026 “aumentara un 30% el número de combatientes”.
Las organizaciones ofrecen empleos de construcción, personal de almacén, guardias de seguridad o conductores, entre otros. Además, señalan que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha aprobado muchas emisiones de visados de turista desde el 2023 a la fecha.
“El alcance global de esta campaña de reclutamiento no es casual. Refleja la estrategia de Rusia de diversificar y ampliar su reserva de combatientes disponibles mediante un cambio deliberado de política tras el inicio de su invasión a gran escala en 2022”, explican.
El documento señala que Rusia ofrece la ciudadanía a cambio del servicio militar, incentivos económicos sustanciales que rondan entre los 1,700 y 2,000 dólares, además de “sistemas de recompensa para reclutadores privados e institucionales por captar con éxito a ciudadanos extranjeros”.
Para obtener la ciudadanía deben completar un año de servicio militar, pero de acuerdo a las estimaciones, las personas solo sobreviven unos 150 días tras el despliegue.
Las entrevistas se realizan todas por internet; se ofrece visado, si se necesita; pasaje aéreo, estadía y los beneficios económicos. Las personas llenan formularios y envían sus documentos (como fotos y pasaportes) a través de esta vía. Se les ofrece pago de pasaje, estadía, entre otros beneficios.
Una vez en el aeropuerto de Rusia, las personas son recogidas y llevadas a centros de reclutamiento militar o a bases militares; allí se les presentan contratos en ruso, a menudo sin ninguna explicación y “en circunstancias que hacían imposible negarse, como amenazas, palizas y otras formas de acoso”.
Indican que solo tras firmar el contrato descubren de qué se trata, ya que reciben un entrenamiento de algunas semanas y son desplegados en el frente.
En su mayor parte, estos combatientes han sido asignados a operaciones de alto riesgo conocidas como “asaltos de carne”, contribuyendo así a la expansión de la ocupación territorial rusa en Ucrania.
Dentro de los testimonios citan conversaciones con jóvenes latinos, incluso contratados por LinkedIn. También en Brasil se habla de reclutamiento de mujeres. Algunos pidieron en su momento la baja y les fue negada.
El informe también destaca que Ucrania ha utilizado este método para reclutar a personas de diferentes países.
