Un tribunal especial para Kosovo establecido en La Haya condena al expresidente de Kosovo, Hashim Thaçi, a 25 años de prisión por crímenes de guerra cometidos por la guerrilla kosovar en los 90.
Tres antiguos dirigentes del Ejército de Liberación de Kosovo (UÇK) también fueron condenados.La sentencia reabre las divisiones sobre el legado de la guerrilla y provoca protestas entre sus partidarios. Informa nuestra corresponsal en Pristina, Marta Moreno
Por: Marta Moreno Guerrero
El panel de jueces internacionales de las Cámaras Especializadas para Kosovo declaró a Hashim Thaçi culpable, entre otros delitos, de «detención ilegal, tortura, asesinato y trato cruel». El tribunal también lo declaró responsable del asesinato de 96 opositores políticos y presuntos colaboradores de las fuerzas de seguridad serbias a manos de las fuerzas del UÇK.
Además del expresidente, fueron juzgados Kadri Veseli, jefe de inteligencia del UÇK y uno de los aliados más cercanos de Thaçi; Jakup Krasniqi, portavoz de la guerrilla; y Rexhep Selimi, responsable de sus operaciones. Los cuatro fueron condenados por crímenes de guerra, detenciones arbitrarias, tratos crueles, torturas y asesinatos cometidos en distintos puntos de Kosovo durante una amplia campaña contra presuntos espías, colaboradores y opositores serbios, romaníes y albanokosovares, informa nuestra corresponsal en La Haya, Stéphanie Maupas. No obstante, fueron absueltos de los cargos de crímenes de lesa humanidad.
Los cuatro han negado las acusaciones. En Pristina, así como en otras ciudades europeas con una importante presencia de la diáspora albanesa, la sentencia provocó protestas y muestras de apoyo a los antiguos comandantes. Desde Albania, el primer ministro Edi Rama calificó el proceso de injusto y reivindicó el papel histórico de Thaçi y de los otros tres dirigentes.
La sentencia ha vuelto a abrir una herida que Kosovo aún no ha cerrado: para muchos albanokosovares, estos hombres representan la liberación del país; para las víctimas de los crímenes atribuidos al UÇK, representan la posibilidad de obtener justicia por un sufrimiento que durante años quedó relegado a un segundo plano.
Dimitió al ser acusado
Hashim Thaçi era presidente de Kosovo cuando fue imputado, en noviembre de 2020. Entonces renunció a su cargo y se trasladó a La Haya, donde quedó bajo custodia judicial.
Alrededor de 13.000 personas murieron durante el conflicto de Kosovo, entre ellas 11.000 albanokosovares, en su mayoría civiles. La guerra terminó con una campaña de bombardeos de la OTAN que obligó a las fuerzas serbias a retirarse del territorio. Para gran parte de la población kosovar de origen albanés, Hashim Thaçi y el UÇK simbolizan la lucha por la independencia.
Hashim Thaçi, conocido durante la guerra por el nombre de combate «La Serpiente», sigue contando con numerosos partidarios. Fue él quien proclamó la independencia de Kosovo en 2008. Muchos kosovares acusan al tribunal de intentar desacreditar a la guerrilla y consideran a los cuatro condenados como héroes, mientras ellos se declaran inocentes. Sus partidarios prevén manifestarse nuevamente en La Haya, frente al tribunal, y probablemente también en Pristina.
