El balance de muertos por ahogamiento se eleva a más de 90 fallecidos desde el 19 de junio, informa el gobierno francés este jueves
El hecho responde a un periodo marcado por una prolongada e intensa ola de calor. Varias personas se lanzan desde un puente al Canal de l’Ourcq, mientras las temperaturas alcanzaban los 35 grados centígrados, durante una ola de calor en París, Francia, el 25 de mayo de 2026
Por: RFI con AFP
El anterior balance de las autoridades era de 74 muertos por ahogamiento. «Desde el 19 de junio, hemos lamentado más de 90 ahogamientos. La cifra es preocupante», dijo la ministra de Deportes y Juventud, Marina Ferrari, en la radio RMC.
Sin dar detalles geográficos, la ministra apuntó a distintos perfiles, como los niños pequeños, «a los que no se debe dejar sin vigilancia», o los jóvenes con «comportamientos peligrosos» y que saltan desde un puente para bañarse o van a nadar a un canal no vigilado.
Las temperaturas bajaron el fin de semana después de una fase intensa en la que se alcanzaron números superiores a los 40 ºC. «Estamos asistiendo a una bajada en los últimos días, por lo que se ve que está relacionado con un pico de calor, en el que la gente va a buscar la forma de refrescarse», precisó la ministra.
Si bien las olas de calor agravan el fenómeno, sobre todo ponen de manifiesto una realidad que no es nueva: en Francia, los ahogamientos constituyen la primera causa de mortalidad por accidente de la vida cotidiana entre los menores de 25 años, según los ministerios de Deportes y de Sanidad, que recuerdan en sus páginas web «las medidas adecuadas que hay que adoptar». Durante el verano de 2025, Santé publique France registró 1.418 ahogamientos accidentales, de los cuales 409 fueron mortales. Una cifra al alza con respecto a la temporada anterior, que la agencia sanitaria atribuye a las altas temperaturas, que favorecen el baño y la asunción de riesgos. Un 16% más que en 2024, según las autoridades. Entre las víctimas figuraban 57 niños y adolescentes.
Un balance grave que sitúa a Francia entre los países de la Unión Europea más afectados por las muertes por ahogamiento, aunque, en relación con la población, las tasas más elevadas se dan más bien en los países bálticos o en Europa del Este. Sobre todo porque Francia está especialmente expuesta. «Tenemos la suerte de contar con un país con muchos cursos de agua, ríos, lagos, estanques y un litoral magnífico y muy variado», destaca Axel Lamotte, portavoz de la Federación Francesa de Socorristas Acuáticos (FFMNS).
