El centro montañoso de las misteriosas desapariciones

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El Viejo Lolo y el niño Roldany Calderón, dos desapariciones misteriosas en Jarabacoa con mas preguntas que respuestas

Avatar del Shaddai Eves

 Shaddai Eves, Santo Domingo, RD 

En el corazón de un campo, rodeado de ríos y montañas, una comunidad se enfrenta a un enigma que desafía toda lógica. Dos desapariciones, separadas por unos cuatro meses y medio, pero unidas por un hilo invisible de misterio, que han sumido ese rincón montañoso del país en un bullicio cargado de preguntas sin respuestas.

Los sucesos ocurren en el distrito municipal de Manabao, una localidad de un poco más de 20,000 habitantes, que se encuentra a aproximadamente 27 kilómetros al sur de Jarabacoa, la “tierra de fuentes de agua”, el segundo municipio más grande de la provincia La Vega (región Cibao de República Dominicana).

Primero fue José Dolores Rodríguez, mejor conocido como “Lolo” o “El Viejo Lolo”, el hombre de 93 años de edad cuyas décimas cantadas e historias sobre los “taínos-indígenas” o “unos indios que lo visitaban en su rancho” tejían el tapiz de parte de la memoria local en ese sitio. Estos cuentos de Lolo se desvanecieron como una sombra hace ya cuatro meses cuando desapareció sin dejar rastro el día 20 de diciembre de 2024.

Al hablar sobre la desaparición del Viejo Lolo, los pobladores de Manabao coinciden con que ha sido “como si se lo tragó la tierra”, debido a que no ha aparecido ni vivo ni muerto. Y ahora, en Manabao está la desaparición de Roldany Calderón, un niño de tres años arrebatado de sus padres y hogar. Desapareció “como por arte de magia”.

Manabao está enclavado en lo más alto de la Cordillera Central, en una de las rutas al Pico Duarte. Sus parajes más conocidos son: Pino del Rayo, Arroyo del Rancho, La Joya, Mata de Limón, Tierrita Colorada y El Abanico.

El Viejo Lolo vivía en El Abanico, el mismo lugar del que se presume desapareció.

Manabao registra dos grandes secciones: Los Dajaos (compuesto por Rancho del Río, Los Calabazos, La Margarita, El Dulce, El Bolo, La Pelua, El Manguito, Tiesto de Plato y La Paloma) y La Ciénaga (que tiene Mata de Limón, Paso de la Perra, La Peñita, Joya de Ramón, El Tetero, El Higo, Arroyo Frio, El Arraigan, Los Tablones y Boca de los Ríos).

El niño Roldany estaba en Los Tablones, comunidad de La Ciénaga, en casa de una familiar de uno de sus progenitores, al momento de su desaparición, el domingo 30 de marzo.

Son muchas las hipótesis y teorías que se manejan en torno a ambos casos.

De la desaparición de Lolo, por ejemplo, creadores de contenido para Youtube aseguraron que hasta pudo haber sido arrastrado por las corrientes del Río Yaque del Norte o raptado por manos criminales. Los más esotéricos hasta han llegado a creer que fue “llevado por los indios a sus cuevas ocultas”.

De hecho, siguiendo las pesquisas las autoridades Policiales encontraron en los operativos un cuerpo sin vida que quedó atado por unas rocas. Sin embargo, era de otra persona llamada “Onelkis”, que también había sido reportada como desaparecida en el mismo lugar, según un video publicado por el canal dominicano Kiskeya Life.

En tanto que con la desaparición del niño Roldany, han dicho que se perdió por las montañas, o mágicamente “se lo llevaron”.

Lo que sí se ha establecido es que este último hecho ocurre al pie del Parque Armando Bermúdez, que se extiende, de este a oeste, desde La Ciénaga de Manabao hasta el Parque Nacional Nalga de Maco, en la parte alta de la cuenca del río Artibonito y se tiene miedo de que el niño haya cruzado hacia ese largo sendero.

Entonces, ¿qué es lo que se sabe de la desaparición del niño Roldany?, según se desarrollan los hechos

La versión de los hechos conocida hasta este momento indica que, supuestamente, el niño estaba de visita en la casa de una tía de la madre, acompañado de sus padres, el domingo 30 de marzo.

Una de las primeras palabras enunciadas en cámara por el padre del menor, Efraín Calderón, fueron “que me pidan lo que quieran, que me lo traigan”, visiblemente afectado.

Calderón contó al canal La Vega Mundial que su hijo estaba con él primero, que le estaba dando comida con un jugo y, luego, el menor cogió para donde su mamá y ella le dio comida también. La mayoría de ellos estaba almorzando y en la cocina, mientras que el niño estaba jugando con otros, entre ellos, una niña de 10 años.

Roldany tenía una botella plástica de refresco dentro de una cubeta, llenándola de agua al lado de una pileta de agua, coinciden los relatos de los testigos.

Calderón se movió y al cabo de unos minutos, la niña le pregunta a él por su hijo, que ya no estaba a la vista, por lo que empieza la búsqueda por la casa sin encontrarlo.

Los rumores locales, de acuerdo con el youtuber de La Vega Mundial, es que se lo llevó alguien en un motor, pero el padre del menor al ser cuestionado sobre esto, no corroboró esa información y señaló que las autoridades policiales estaban investigando.

También el padre del niño dijo a La Vega Mundial que él tenía un presentimiento antes de la desaparición: “Sentí un aviso cuando venía llegando aquí a esta casa, porque el motor casi me rompe un pie ahí con un tubo de los del puente y yo como que hice así (mira abajo) y me paré y era un dolor muy intenso. Eso era para que yo me devolviera y no llegara aquí”.

Externó que subió hasta la casa y trató de calmar el dolor de su pie: “Era como romperme el pie para que yo me devolviera y no viniera aquí. Fue un mal presagio”.

Según sus declaraciones, “nosotros llegamos y cocinamos y todo. Fue después que la comida estuvo que el niño desapareció”.

Además, expresó que no tiene enemigos ni deudas con nadie para que “alguien quiera pagar con mi hijo”, y que, incluso, tiene su propio taller de ebanistería.

Por su parte, la madre del niño, Carolin Vargas, expresó a través de un video que colgó en su cuenta de Tiktok, que “yo sé que aquí hay gente buena y gente que no juega con el dolor del otro con falsas alarmas. Quien vea mi niño por ahí, por favor, comunicarse a los números de teléfono”.

Mientras tanto, en la búsqueda hay un despliegue, pocas veces visto en la provincia, de hombres y mujeres de la Policía Nacional, la Defensa Civil, el Ejército Dominicano, el Cuerpo de Bomberos, el equipo canino y los militares que forman parte del Batallón de Cazadores de Constanza, entre otros equipos técnicos con drones y uso de la tecnología propia del sistema montañoso del parque.

¿Qué pasó con el Viejo Lolo?

Al Viejo Lolo no lo han encontrado ni en las aguas ni en la tierra. El espíritu de Manabao casi se apaga en la víspera de Nochebuena de 2024, con la extraña desaparición de este querido campesino que casi rozaba los cien años de edad.

El último que lo vio vivo y coleando fue un hombre llamado “Felipe”, quien lo visitó para cocinarle y pasaron una agradable tarde grabando un video sobre café, de acuerdo con el canal Kiskeya Life. Ese portal indicó que el hombre se despidió más tarde y lo dejó con comida y bien.

Días previos, Lolo se había perdido varias veces siendo encontrado en casas de comunitarios de Manabao que cuando lo veían caminar desorientado le prestaban asilo y notificaban a sus cercanos. 

También había sufrido una caída que le ocasionó heridas en un pie, pero que no le impedía caminar con su mayor “Riqueza”, que así se llamaba a su perrita.

La historia de vida de Lolo se conoció a través del canal de Youtube de La Vida en el Campo RD. Allí entonaba décimas y cantaba su canción favorita, “Estrellita de Luz”, del artista Adriano Ventura, grabada en el año 1976. Con estos cantos se ganó el corazón de miles de usuarios en esa plataforma.

Pero lo que más atrajo a esos usuarios hacia él, fue su misticismo. En La Vida en el Campo relataba leyendas de indios, que según él, quedaban en las montañas de Manabao y que se escondían en las cuevas de los charcos aledaños a su casa, oculta entre las montañas.

Lo más increíble fue la revelación que hizo de que hablaba con ellos y que tuvo varios encuentros estando solo en su casa.

El domingo 22 de diciembre 2024, un seguidor, “Rafael”, fue a llevarle comida y cuando llegó no lo encontró. Un día antes, se dice que alguien lo encontró alejándose de su casa y lo devolvió, le hicieron comida y lo dejaron tranquilo. Al otro día, subieron personas a su casa y ya el viejo Lolo no estaba en su hogar.

“Aquí parece que llovió el día entero, esto parece una laguna, mira el lodo. Quiera Dios que esté ahí, yo veo las huellas de la perra”, se escucha en un audiovisual que envió Rafael a La Vida en el Campo RD el domingo.

“Cuando llegué, pensé: -hay visitas, porque esa puerta él nunca la deja abierta o están limpiando y vocié: – ¡Lolo, Lolo!, pero nadie me respondió”, dijo el hombre a la cámara de Kiskeya Life.

En ese momento Rafael notificó a Francis, autor de La Vida en el Campo RD, y es ahí cuando empieza la intensa búsqueda de Lolo. Seguidamente, fue notificada la desaparición en la Policía.

Las cosas en la casa de Lolo eran “inusuales” y “desacostumbradas”, según narran los primeros que fueron tras su desaparición.

Notaron que estaba su yaque o abrigo que nunca se quitaba y las chanclas azules al frente de su cama que no eran de su uso continuo, pero las botas estaban en allí… La puerta de la casa estaba abierta. Lo buscaron alrededor, pero Lolo se esfumó de la faz de la tierra hasta el sol de hoy.

En un audiovisual producido por Kiskeya Life se narra que Riqueza apareció después de su desaparición con otros perros. Se dieron cuenta que estaba en celo y que era probable que no estuviera con Lolo cuando desapareció. Ese día la siguieron a todas partes pensando que podía dar pistas, pero no hubo resultados favorables con ella.

El primer día de la búsqueda, le dejaron comida hecha para que si regresaba, pudiera comer, pero no lo hizo.

Por un momento, Francis, quien encabezaba la búsqueda, presuntamente escuchó un quejido, que sonaba como la voz de Lolo, pero cuando fue a revisar el área, no había nadie.

Fue tan inesperada y misteriosa su desaparición que pobladores de Manabao lanzaron todo tipo de teorías, entre las que no faltaron hasta las más inverosímiles, como la de que fueron los indios.

El tema de los indios no viene solo. El mismo Lolo lo alimentó en el imaginario de la gente local. Hace tres años contó en La Vida en el Campo RD que se encontró con un aborigen a quien le hizo la pregunta de “¿a cuál Dios pertenecen ustedes?” y él, según Lolo, no supo responderle, “no halló qué decir, el hombre no pudo contestar”.

Esa vez el indígena taíno, según su mágico relato, le dijo que se fuera con él para presentarle una joven que estaba soltera, “que si usted la ve y se gustan, los juntamos de una vez”.

Lolo rechazó la oferta. Su argumento: “Ustedes no son de la religión mía (la católica), por eso no me gusta, si fueran de la religión mía, te dijera que sí, que estamos casados, pero no, no va a haber na’ entre yo y ella, entre ustedes y yo vamos a estar de lejos porque el que no conoce a Dios, yo lo trato de lejos”.

“Yo conozco los indios, pa’ donde mi vino uno, queriendo sociedad conmigo”, dice Lolo en otro de los audiovisuales de La Vida en el Campo RD.

Mientras todas las teorías juntas no soportan el encuentro del cuerpo, vivo o muerto, había soldados en la montaña y equipos de botes en el agua, tratando de dar con su paradero. 

En su búsqueda participó un helicóptero de la Fuerza Aérea que sobrevoló la zona rural, miembros de los Cazadores del Ejército Dominicano, personal de inteligencia del G-2 del Ejército, agentes policiales del Dirección Central de Investigación (DICRIM), bomberos, miembros de la Cruz Roja, la Defensa Civil, voluntarios y unidades caninas. 

No hubo éxito en el operativo en el que llegaron hasta lo más recóndito de la montaña, incluyendo ríos, arroyos y cañadas.

En los días de su búsqueda, se unieron a marchar decenas de comunitarios de Manabao en reclamo de justicia y hasta se oficiaron oraciones.

“Que tu poder (a la divinidad) nos ayude a entender el misterio de los desaparecidos”, fue el clamor de un militar religioso que encabezó una de ellas, de acuerdo con un audiovisual del padre Rogelio.

Cuando sucedía todo esto, en el patio había un rastro de algún fuego que se presume quemaron algunas pertenencias de Lolo, reportó Noticias con Kairo Álvarez.

Posteriormente, apresaron al sobrino de Lolo por los hechos. Además, porque pensaron que guardaba relación con la desaparición de Lolo. Fue liberado ese mismo día.

La búsqueda de Lolo supuestamente continúa.

Más allá de lo místico, la creencia generalizada es que no se trata de una desaparición fortuita, sino que fue provocada por alguna persona. Sin embargo, las autoridades solo manejan la hipótesis sin llegar a conclusiones.

La misteriosa pérdida ha dado lugar a conjeturas mayores. La población difundió que con Lolo ya van cuatro ancianos desaparecidos en la zona. Uno de ellos es “Justo”, un anciano que alegadamente se ganó la lotería y desapareció con su dinero.

Su caso conmueve y hasta sirvió de inspiración para la grabación con IA de una canción a ritmo de ranchera: “En las montañas de Jarabacoa vive un hombre solo, de nombre lleva por Lolo, es leal y muy valiente, le da la mano a su gente, aunque vive solo, es siempre muy feliz. Yo nunca me voy de aquí, con Dios a mi lado a nada le temo yo”, reza la ranchera que le dedicaron a Lolo.

También le dedicaron una balada pop con IA a la perra Riqueza. La canción lleva la siguiente letra: “Riqueza mira el camino, esperando al que no vendrá. Su cola ya no se agita, su corazón siente soledad. El campo guarda silencio, se extraña aquel caminar, las botas que seguía ya no se volverán a escuchar. Riqueza, no llores más. Los días se hacen más largos, el rancho perdió su voz, pero Riqueza recuerda el calor de aquel adiós, las caricias de sus manos, las historias bajo el sol…”.

Mientras la búsqueda continúa, la comunidad de Mananao se aferra a la esperanza, pero también al temor de que la verdad sea más oscura y más allá de su comprensión. 

En este rincón olvidado, donde la realidad se desvanece en el misterio, la desaparición de Lolo se ha convertido en una leyenda y eco de lo inexplicable que resuena en el silencio de las montañas. De Roldany aún se espera el milagro.

samantharadio

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