La Cumbre Iberoamericana se celebra en Madrid los días 4 y 5 de noviembre la que abordará la movilidad académica, la gestión de los desastres naturales y la inteligencia artificial
El contexto político nacional e internacional es adverso para el presidente del gobierno español Pedro Sánchez, quien espera mayores resultados que los conseguidos en la última cumbre en 2023
Por: RFI con AFP
El Gobierno de Pedro Sánchez espera que no se repita la amarga experiencia del encuentro realizado en 2023: en esa ocasión, la Cumbre Iberoamericana terminó sin acuerdos y con poca representación.
Pero no será tarea sencilla, pues el contexto político es adverso para el presidente socialista del gobierno español adentro y afuera de España. Hoy su ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció su dimisión casi uina semana después de que el país viviera su segunda tragedia ferroviaria este año, complicando aún más el horizonte político para Sánchez a menos de un mes para las elecciones generales.
Fuera de España, la mayoría de los presidentes provienen de la derecha. Los mandatarios de izquierda de México y Brasil son los grandes ausentes. La Cumbre reúne a representantes de 22 países, 19 de Latinoamérica, así como España, Portugal y Andorra, y entre los mandatarios que tienen previsto participar están el de Chile, José Antonio Kast, de Honduras, Nasry Asfura de Guatemala, Bernardo Arévalo de Costa Rica, Laura Fernández de Paraguay, Santiago Peña de Bolivia, Rodrigo Paz y de Argentina, Javier Milei, quien acapara los reflectores por sus férreas críticas al anfitrión socialista.
La Cumbre Iberoamericana abre con los ojos puestos en el presidente argentino, Javier Milei, férreo crítico del anfitrión, el socialista Pedro Sánchez, quien se juega en las elecciones de este mes la permanencia al frente del gobierno español.
La cita busca relanzar este espacio que incluye a 19 países latinoamericanos, España, Portugal y Andorra tras años de capa caída, pero su atención estará centrada en Milei.
El argentino ha visitado varias veces territorio español desde que llegó a la presidencia a finales de 2023, pero sin verse ni con el rey ni con Sánchez.
Esta ocasión no será distinta, ya que más allá de la cumbre no hay previstos encuentros bilaterales ni con el jefe del Estado ni con el del ejecutivo, según fuentes del gobierno español.
«Dictador» y «ladrón»
El dirigente ultraliberal estuvo hace apenas dos semanas en Madrid, donde calificó a Sánchez de «impresentable dictador», «ladrón» y «corrupto», al tiempo que llamó a los españoles «a sacar a los socialistas a patadas» en las elecciones anticipadas del 29 de noviembre.
El gobierno español rechazó los «insultos y calumnias» de Milei, mientras Sánchez, quien se proclamó con orgullo un «zurdo» -palabra que usa el argentino para criticar a los militantes de izquierda- aprovechó para comparar la situación económica de Argentina y España y concluir que «las motosierras y los tijeretazos (…) no construyen nada, sino que destruyen».
Milei, que ya en 2024 provocó una crisis diplomática con España al llamar en Madrid «corrupta» a la esposa de Sánchez, investigada por tráfico de influencias, ha aprovechado sus visitas para respaldar a la extrema derecha española y a la presidenta regional de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, figura de la derecha conservadora.
Las encuestas prevén para el 29 de noviembre una victoria de la derecha sobre los socialistas de Sánchez, aunque sin mayoría absoluta, por lo que necesitaría el apoyo de la extrema derecha para conseguir formar gobierno.
IA y desastres naturales
En definitiva, siete presidentes latinoamericanos participarán en la cumbre en Madrid, que se abrirá con una ceremonia oficial la tarde del miércoles, para luego realizar su plenario la mañana del jueves.
Otra ausencia destacada será la de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez.
Pese a esta reducida participación al más alto nivel, el secretario general iberoamericano, el chileno Andrés Allamand, ha augurado que esta será la cumbre de «mayor impacto» de «los últimos 20 años», más aún viniendo de la anterior, en Ecuador, a la que solo asistieron cuatro presidentes y que no tuvo declaración final por falta de acuerdo.
En esta oportunidad, sí habrá una declaración «contundente», en palabras de Allamand, además de acuerdos en cuestiones como inteligencia artificial y cooperación ante desastres naturales.
El primero, fomentará la cooperación en la región para desarrollar modelos de lenguaje alimentados con datos en español y no en inglés, como actualmente.
Y el segundo, creará una red para actuar con mayor eficacia y celeridad ante desastres naturales, como por ejemplo los recientes terremotos en Venezuela.
