Los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, controlan ahora el estrecho de Bab el-Mandeb, puerta de entrada al mar Rojo
Se trata de un nuevo golpe para el comercio mundial, tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, y de una nueva prueba para Arabia Saudí, blanco de los ataques hutíes. Además, ilustra la resiliencia de la red de alianzas tejida por la República Islámica de Irán
Por: RFI
Por Nicolas Falez.
Los golpes de efecto militares de los rebeldes hutíes en Yemen demuestran que lo que se conoce como el «eje de la resistencia», los aliados de Teherán en la región, sigue activo.
Es cierto que el grupo lanzó misiles y comenzó a perturbar el tráfico en el mar Rojo ya en octubre de 2023, cuando los aliados de Irán se involucraron en el gran conflicto regional desencadenado tras los ataques de Hamás contra Israel, pero sin llegar a aparecer como actores de primer nivel.
Asimismo, los hutíes no actuaron de inmediato este año en apoyo a Irán cuando el país fue atacado por Estados Unidos e Israel. Pero ahora sí están en primera línea, con el despertar de un conflicto que parecía congelado en Yemen.
Una guerra con dimensión local y una guerra regional
Se trata de una guerra de múltiples niveles, con una dimensión local: la del persistente conflicto interno en Yemen, que enfrenta a las fuerzas gubernamentales con los rebeldes hutíes, quienes controlan vastos territorios, incluida Saná, la capital.
Es a su vez una guerra civil regionalizada, ya que la poderosa Arabia Saudí, vecina de Yemen, apoya a las fuerzas gubernamentales yemeníes contra los rebeldes hutíes.
La guerra que el reino saudí libró contra los hutíes entre 2015 y 2022 terminó en un desastre humanitario sin solución militar. Este conflicto no deja de internacionalizarse: tras ser atacado por Estados Unidos e Israel, la respuesta de Teherán se extiende ahora por el estrecho de Ormuz y, más recientemente, por el estrecho de Bab el-Mandeb, donde son los hutíes quienes actúan.
El «eje de la resistencia» compuesto por paramilitares
Estos no son el único grupo armado regional cercano a Irán que está actuando en este momento. Las milicias iraquíes afines a Teherán han atacado en los últimos días el oleoducto saudí que el reino utilizaba para eludir el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Como resultado, Arabia Saudí y sus ingresos petroleros han quedado atrapados en un fuego cruzado por grupos paramilitares (hutíes y milicias chiíes iraquíes) que pueden encuadrarse en ese «eje de la resistencia», el cual, no obstante, ha sufrido graves daños en los últimos años.
De hecho, el poder militar de Hezbolá en Líbano y el de Hamás en Gaza ya no son ni sombra de lo que fueron en octubre de 2023. Esto no significa que estas organizaciones hayan sido eliminadas, pero los ataques israelíes, que incluyeron ocupaciones territoriales, las han debilitado.
Además, el régimen de Bachar el-Asad en Siria cayó en 2024, privando a Irán de un Estado aliado y de una base territorial para su red de alianzas.
Irán apoya una red de milicias chiíes iraquíes
¿Cómo ha logrado Irán superar estos reveses? El ejemplo de Irak ofrece una pista. En este país vecino, con el que mantiene estrechas relaciones, Irán respalda una red de milicias chiíes iraquíes. Bagdad intenta integrar estas facciones en el ámbito del poder estatal, pero algunas de ellas se resisten. Mientras tanto, Irán sigue invirtiendo en estos grupos autónomos, que actúan según sus intereses.
No es de extrañar, pues, que los ataques lanzados desde Irak contra el oleoducto saudí la semana pasada hayan provocado la ira del gobierno iraquí.
Durante mucho tiempo, Irán utilizó a sus aliados regionales para evitar combatir directamente. Una situación que ha cambiado radicalmente en los últimos años, ya que misiles y drones iraníes han surcado en repetidas ocasiones los cielos de Oriente Medio, impactando en territorio israelí o contra objetivos estratégicos en sus vecinos, las monarquías del Golfo.
Las dos guerras contra Irán en 2025 y 2026 demostraron que la red de alianzas de Teherán ya no era suficiente para disuadir un ataque contra su territorio. Sin embargo, los grupos armados cercanos a la República Islámica siguen librando una guerra asimétrica eficaz, cuyas consecuencias son globales.
Arabia Saudí, en la encrucijada
Atacada por grupos respaldados por Irán, Arabia Saudí se encuentra en una situación crítica. De ahí estas preguntas recurrentes: ¿cuál será la reacción del reino saudí, más allá de los bombardeos que ya realiza contra los rebeldes hutíes en Yemen?
Y, ¿está lo suficientemente maduro el reciente pacto de seguridad firmado entre Arabia Saudí, Pakistán y Turquía como para desencadenar una respuesta militar? Lo cierto es que no ha sido suficiente para disuadir a los autores de los ataques de las últimas semanas contra objetivos saudíes.
