Irán promete el lunes una «respuesta contundente» a los primeros ataques estadounidenses en su territorio en un mes, en un nuevo recrudecimiento de la guerra en Oriente Medio
Washington anunció la víspera que había atacado lanzadores de cohetes iraníes en una isla estratégica
Por: RFI con AFP
Los Guardianes de la Revolución afirmaron que habían respondido al ataque del domingo lanzando misiles balísticos contra dos bases aéreas estadounidenses en Jordania, aliada de Washington, causando «graves daños».
El ejército jordano dijo que había interceptado ocho misiles, sin precisar su procedencia.
Teherán también señaló que atacó personal militar estadounidense en una base aérea de Emiratos Árabes Unidos «utilizando decenas de drones de ataque», según la televisión estatal.
Los Guardianes afirmaron además haber derribado un dron estadounidense sobre Ormuz. Más tarde informaron del incendio de un petrolero «pirata» que transitaba cerca del estrecho tras impactar con minas.
Los ataques se produjeron después de que Estados Unidos anunciara el domingo que había atacado lanzadores de cohetes iraníes en una pequeña isla situada en esta estratégica vía marítima.
Washington aseguró que la operación buscaba impedir que Irán colocara más minas marinas en el estrecho, pocos días después de anunciar que había completado la limpieza de explosivos en la zona.
«Las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzadores iraníes en la isla de Larak, donde se había observado a Guardianes de la Revolución Islámica prepararse para lanzar cohetes con minas navales», dijo Tim Hawkins, portavoz del Centcom, en un comunicado enviado a la AFP.
Irán condenó estos ataques y justificó los bombardeos contra bases estadounidenses en Jordania como «legítima defensa». En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó que «condena enérgicamente la agresión militar estadounidense contra Larak» y añadió que las fuerzas de la república islámica respondieron «de conformidad con el derecho inherente a la legítima defensa».
Los Guardianes aseguraron que los ataques estadounidenses causaron «muertos y heridos» y que su acción contra Jordania fue «en respuesta a la agresión aérea estadounidense-sionista».
«No buscamos la guerra, pero daremos una respuesta contundente a los agresores», declaró el presidente iraní Masoud Pezeshkian en un comunicado citado por la televisión estatal.
Pezeshkian habló antes de viajar a Kirguistán para la cumbre de un bloque que, junto con Vladimir Putin de Rusia y Xi Jinping de China, busca ser una influencia antagónica frente a Occidente.
Emiratos se defiende de un dron iraní
Los Emiratos Árabes Unidos aseguraron haber «respondido» a un dron procedente de Irán y detectado sobre sus aguas territoriales, después de que Teherán afirmara haber atacado una base utilizada por Estados Unidos en ese país del Golfo.
Elementos de la fuerza aérea emiratí «respondieron a un dron detectado sobre las aguas territoriales del país, procedente de Irán», indicó el Ministerio de Defensa en X.
El ministerio precisó en un comunicado separado que no se había producido ningún ataque con misiles contra la base aérea de Al Minhad, donde están desplegadas fuerzas estadounidenses, y calificó de «infundadas» las informaciones de prensa en ese sentido.
El ejército iraní había afirmado anteriormente haber atacado «con decenas de drones» zonas de esta base «donde están estacionados helicópteros y tropas estadounidenses».
Seis meses de guerra
La guerra estalló el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió apuntando en particular a los países del Golfo aliados de Washington.
Un alto el fuego en abril puso fin a cerca de 40 días de intensos bombardeos y en junio se alcanzó un protocolo destinado a poner fin definitivamente al conflicto. Pero este se hizo añicos en julio tras la reanudación de las hostilidades. Desde entonces, las negociaciones están en punto muerto
