Ceuta fue cautiverio de dominicanos que lucharon por la Restauración de la República
La anexión a España se produjo en 1961 y hasta al norte de África fueron encarcelados patriotas dominicanos
SANTO DOMINGO, RD
“Ceuta fue cárcel de dominicanos”, sí, ese territorio español, situado al norte de África al que recientemente llegaron en masa, nadando, miles de migrantes marroquíes y que fue titulares en los principales diarios del mundo, feu espacio de cautiverio de patriotas dominicanos que lucharon por la Restauración de la República hace 165 años.
La historiadora Luisa Navarro inmortaliza a los dominicanos fusilados y prisioneros, esos patriotas que alzaron sus armas para restaurar la soberanía nacional cuando el expresidente Pedro Santana anexó esta parte de la Isla a España.
La anexión a España se produjo en 1961 y tras una lucha armada liderada por Gregorio Luperón, Gaspar Polanco, Ramón Mella, Santiago Rodríguez y Benito Monción, entre otros. El 16 de agosto de 1963 se logró la Restauración de República con el Grito de Capotillo.
A continuación reproducimos el texto íntegro de la historiadora Luisa Navarro:
«Muchos dominicanos están viendo noticias de una oleada de marroquíes en Ceuta. Ha habido que explicarle a la gente, hasta con dibujitos, que, si bien Ceuta es España, es un rinconcito de territorio español en África. Pues me aprovecho de la noticia y les cuento que, los participantes en movimientos precursores de la restauración de la soberanía nacional, después de la ocupación española a Santo Domingo en 1861, pagaron con la vida o la liberad su oposición a la recolonización de la República Dominicana.
Se sabe de levantamientos en todo el país, San Francisco de Macorís, Santo Domingo, Moca, Neiba, Santiago, Azua, Sabaneta; y, en especial, se recuerda con tristeza el fusilamiento y ultraje a Francisco del Rosario Sánchez y sus compañeros en San Juan de la Maguana.
Pero lo que muchos dominicanos no recuerdan, porque no ha habido una historiografía que lo relate, porque las academias y los archivos son tomados para engrandecimiento personal de quienes los dirigen, y los que hacen libros de texto copian sin hacer investigación, es que los precursores también fueron encarcelados, fusilados, extrañados del país.
Fue Ceuta una de esas cárceles. Tanto era el temor del reinado de Isabel II por el coraje de los hombres y mujeres de nuestro país, que eran sacados de aquí y llevado a prisión, a África, a Ceuta.
En abril de 1863 fueron fusilados Carlos de Lora, Vidal Pichardo, Eugenio Perdomo y Pedro Ignacio Espaillat, principales dirigentes de la revuelta de Santiago; y pocos días después asesinan a Antonio Batista, y otros compañeros de Santiago Rodríguez. Otro grupo tuvo que huir a Cabo Haitiano, en Haití, hasta agosto de 1863; otros se refugiaron en montes, como fue el caso de José Cabrera y Benito Monción. Pero existen registros de extrañados en Ceuta, entre ellos, Pepín Cepeda, Juan Luis Franco Bidó, José Desiderio Valverde, Pablo Pujols, José Antonio Salcedo, Alfredo Deejent, Belisario Curiel, Álvaro Fernández y Juan Evangelista Gil. Ojalá que alguno se interese en qué hacían los españoles a nuestros prisioneros en Ceuta. Por eso escribí, lo anterior, el que leyó sabe».
