Los ucranianos lanzan a la víspera 620 drones contra Moscú en lo que constituye el mayor ataque de este tipo contra la capital rusa y su región en dos años, admitieron autoridades locales
Ulrich Bounat, experto en geopolítica e investigador asociado de Euro Créativ, resalta en esta entrevita para RFI un aumento significativo de la capacidad de los ucranianos para atacar territorio ruso, tanto en cantidad como en distancia
Por: RFI
RFI: ¿Cómo explica el aumento de los ataques con drones ucranianos, tanto en volumen como en alcance?
Lo que llama la atención es la capacidad que tienen ahora los ucranianos para enviar casi a diario entre 500 y 600 drones en dirección a Moscú. Estamos viendo un aumento significativo de su capacidad para atacar territorio ruso, tanto en cantidad como en distancia.
Según las cifras que circulan, especialmente para el FP-1, uno de los principales drones utilizados en estos ataques de largo alcance, se producen unos 300 aparatos al día. Eso da una idea de los volúmenes colosales que Ucrania está fabricando actualmente para llevar a cabo este tipo de operaciones.
Otro aspecto es la voluntad de ejercer presión política sobre Rusia, que a su vez lanza misiles balísticos para imponer su propia presión política. Probablemente existe una intención por parte de los ucranianos de intensificar esa estrategia. Por eso creo que la región de Moscú es el principal objetivo, porque es, sin duda, la zona más visible para la población rusa.
También es probable que Ucrania esté alineando sus acciones con el calendario político ruso. Dentro de un mes, entre el 18 y el 20 de septiembre, se celebrarán elecciones legislativas. Los ucranianos intentan que el malestar de la población aumente antes de esos comicios para ver si eso influye en la postura del Kremlin respecto a la guerra en Ucrania.
RFI. Usted lo mencionaba hace un momento: Moscú sigue respondiendo con un gran número de drones, pero también con numerosos ataques con misiles, mientras que Ucrania aún no utiliza misiles.
Todavía no, pero eso llegará. Por el momento, los ucranianos responden con los medios de los que disponen, es decir, principalmente drones, cada vez más sofisticados, con mayor alcance y capaces de transportar cargas explosivas más importantes. Sin embargo, en esta fase de escalada, sabemos que Ucrania está desarrollando sus propios misiles balísticos. Podemos esperar que este otoño e invierno ambas partes intercambien ataques con ese tipo de armamento. Por ejemplo, está el FP-9, un misil balístico cuyo desarrollo está siendo finalizado por Ucrania y que puede transportar 800 kilos de explosivos.
Un dron suele llevar entre 100 y 150 kilos de explosivos, lo que permite hacerse una idea del nivel de destrucción que podrían provocar estos misiles en las próximas semanas. Es muy probable que, al no disponer de interceptores antibalísticos, los ucranianos intenten disuadir a Vladimir Putin de lanzar misiles balísticos contra Ucrania respondiendo con sus propios misiles balísticos contra Rusia.
RFI. Entre los objetivos atacados figura, una vez más, un almacén de Wildberries. No es la primera vez. ¿Por qué los ucranianos apuntan contra este gigante del comercio electrónico?
Sí, son ataques extremadamente frecuentes. Aproximadamente el 70 % de las capacidades logísticas de Wildberries han sido destruidas o han sufrido daños parciales. Hay varias razones. La primera, y la que más destacan los ucranianos, es una razón de carácter militar. Wildberries es una especie de Amazon ruso, pero con un uso dual. Los militares rusos pueden adquirir allí directamente material militar, incluidos equipos de protección individual, material de primeros auxilios o bobinas de fibra óptica para equipar drones FPV. Existe, por tanto, una verdadera justificación militar y operativa detrás de estos ataques.
Pero la razón principal es el impacto económico. Afecta tanto a los pequeños emprendedores, que ven cómo sus existencias se reducen a cenizas sin cobertura de seguros en los almacenes de Wildberries, como al propio funcionamiento de la economía.
Wildberries también es un banco y un grupo altamente endeudado, con 13.000 millones de deuda frente a los principales bancos rusos. Si se lograra provocar la caída de Wildberries, podría producirse un efecto dominó sobre toda la economía rusa.
Por último, existe un efecto psicológico. Cuando 250.000 metros cuadrados arden, como ocurrió hace dos días a las puertas de Moscú, el incendio es visible para toda la población de la capital. Y eso hace que la guerra entre realmente en la vida cotidiana de los rusos.
