Campamento vacacional norcoreano sancionado por adoctrinar niños ucranianos
El gobierno británico impuso esta semana sanciones contra el campamento vacacional internacional de Songdowon, en Corea del Norte, donde dos menores —que forman parte de los cerca de 20.000 niños ucranianos trasladados por la fuerza por Rusia desde la invasión de Ucrania en 2022— recibieron instrucción ideológica, según denunció en 2025 una ONG ucraniana
Por: RFI con AFP
Reino Unido impuso a comienzos de la semana sanciones contra el campamento de Songdowon. El Ministerio británico de Asuntos Exteriores acusa a esta estructura de «participar» en el programa ruso de «deportación forzada y reeducación de niños ucranianos».
Londres acusa también al campamento de apoyar «políticas o acciones que socavan o amenazan la integridad territorial, la soberanía o la independencia de Ucrania».
Estos traslados forzados de niños «constituyen uno de los peores crímenes» y buscan «borrar a la futura generación de Ucrania», denunció la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La dirigente recordó que la UE ya había sancionado antes a un centenar de personas y entidades por las mismas razones. El caso de los niños ucranianos es también uno de los pocos asuntos de consenso entre la UE y la administración estadounidense en relación con la guerra en Ucrania.
Una partida de 1,2 millones de libras, unos 1,4 millones de euros, será destinada a «ayudar a identificar a los niños ucranianos y devolverlos a sus hogares», anunció el Foreign Office.
¿»Demonizar a Rusia»?
Corea del Norte reaccionó a las sanciones británicas. El viernes 15 de mayo, la agencia estatal KCNA denunció las medidas de Londres contra este campamento de vacaciones internacional. Pyongyang sostiene que esas sanciones son maniobras «dirigidas a demonizar a Rusia» y calificó las medidas como «una ofensa intolerable» contra el régimen norcoreano.
Desde el inicio de la guerra en 2022, 2.318 niños ucranianos han sido declarados desaparecidos, 20.570 han sido deportados o desplazados por la fuerza y 704 han muerto, según cifras comunicadas por el gobierno ucraniano.
Los casos de Micha y Liza
Micha, un niño de 12 años, y Liza, una adolescente de 16 años, originarios de territorios ocupados, estuvieron en el campamento internacional para niños de Songdowon, en Corea del Norte, según un informe publicado en 2025 por el Centro Regional para los Derechos Humanos, con sede en Ucrania.
De acuerdo con ese documento, los dos menores habrían recibido enseñanzas que los instaban a «destruir» a los militaristas japoneses. También habrían mantenido un encuentro con veteranos norcoreanos que participaron en el ataque a un buque de la marina estadounidense en 1968, una operación en la que nueve soldados estadounidenses murieron o resultaron heridos.
El campamento internacional para niños de Songdowon fue creado para promover el sistema político norcoreano entre jóvenes extranjeros. La agencia oficial KCNA lo presenta como «una base sagrada para la educación y el crecimiento de los niños».
El operador turístico británico Koryo Tours explica en su sitio web que este centro, situado cerca de la ciudad de Wonsan, en el este de Corea del Norte, fue concebido para fomentar la amistad internacional mediante la acogida de niños de distintos países. Según la misma fuente, el campamento puede albergar hasta 1.200 jóvenes y recibe cada año alrededor de 400 visitantes extranjeros, entre ellos procedentes de Rusia, China, Tailandia, Mongolia y México.
Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, las organizaciones de defensa de los derechos humanos alertan sobre la situación de miles de niños ucranianos desplazados desde los territorios ocupados por Moscú. Varios informes denuncian programas de reeducación ideológica y militarización organizados en Rusia, pero también en algunos países aliados, como Corea del Norte. El presidente Vladimir Putin y su comisionada para los Derechos del Niño están perseguidos por este crimen por la Corte Penal Internacional (CPI).
