{"id":3112,"date":"2024-03-21T14:10:47","date_gmt":"2024-03-21T13:10:47","guid":{"rendered":"https:\/\/samantharadionline.com\/?p=3112"},"modified":"2024-03-21T14:12:46","modified_gmt":"2024-03-21T13:12:46","slug":"apologia-al-caos-del-transito-vehicular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/2024\/03\/21\/apologia-al-caos-del-transito-vehicular\/","title":{"rendered":"Apolog\u00eda al caos del tr\u00e1nsito vehicular"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"80\" height=\"80\" src=\"https:\/\/samantharadionline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-3113\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>RICARDO NIEVES<\/p>\n\n\n\n<p>LIBRE-MENTE<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas atr\u00e1s, movido por la curiosidad, pero consciente de la desdicha, decid\u00ed caminar a pie un tramo bastante concurrido de la avenida 27 de Febrero. Sin aprehensiones particulares ni eventuales sorpresas, me confund\u00ed con la masa amorfa que, api\u00f1ada all\u00ed, esquina tras esquina, se abalanzaba desesperante en busca de alg\u00fan medio de transporte para llegar, sabr\u00e1 Dios, a cu\u00e1l destino y lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>La muchedumbre gimiente, entre se\u00f1ales y gesticulaciones, absorta, orientaba manos y voces en direcci\u00f3n de alguna ruta personal. Zambullido en el tropel insufrible de la ciudad, plano como los dem\u00e1s, denso el sudor y estridente el bullicio, a metros de distancia, palpaba lo mucho que padece la gente de a pie, en este drama circadiano de la sobrevivencia capitalina. Viv\u00ed, como millones de almas, por un tiempo casi esquizofr\u00e9nico, los minutos ruidosos de aquel instante proverbial y azaroso, atomizado por la carencia de un servicio p\u00fablico m\u00e1s que degradado, bestial.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad en movimiento es un revoltijo de chatarras y marcas lujosas, dentro de la espiral de humo, la contaminaci\u00f3n y el desenfreno general. Cada uno batalla por su lado, cada cual pone un poco de su yo fragmentado para empeorar el teatro citadino que opera bajo el sol de la capital. El conductor irrefrenable, el polic\u00eda aletargado y vencido, el motorista despistado, el imp\u00e1vido peat\u00f3n, todos desprovistos de la m\u00ednima legalidad, vaciados de la m\u00e1s fundamental consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026Entonces me espabil\u00f3 la visi\u00f3n borrosa de un chofer -en voladora sin placa- que salt\u00f3 despavorido sobre los conos anaranjados que le prohib\u00edan cruzar. La imagen isom\u00e9trica del b\u00f3lido indujo a otro joven que, desde su yipeta imponente, parec\u00eda adinerado, y quien ripost\u00f3 la acci\u00f3n de la voladora, equipar\u00e1ndose y volvi\u00e9ndose su igual.<\/p>\n\n\n\n<p>Esc\u00e9ptico paisaje, ca\u00f3tico escenario; en el transporte p\u00fablico no existe diferencia social. El comportamiento bizarro borra distancia de estirpe y escala grupal, como en la distop\u00eda beligerante de Hobbes, todos contra todos, se impone el m\u00e1s fiero sin m\u00e1s ni m\u00e1s. Exasperados, los ricos agotan paciencia y confort en mitad del tap\u00f3n; los pobres, adaptan su incomodidad a la hojalata que aparenta nunca llegar. Homog\u00e9neo, en intrepidez y disposici\u00f3n, el grupo violenta la estrujada norma de transporte y movilidad, en la misma proporci\u00f3n de supervivencia urbano-social.<\/p>\n\n\n\n<p>Violencia verbal y violaciones normativas, constituyen un solo cuerpo y sujeto social. El chofer, roto por martirio de la jornada y la b\u00fasqueda inclemente de una brecha, para, a como d\u00e9 lugar, impunemente atravesar. Debajo, las rayas del peat\u00f3n, oscurecidas por los neum\u00e1ticos del motorista levantisco, del delivery gamberro, del concho impostor. Todos, al margen de la ley, con tolerancia oficial, todos fuera del deber.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\" id=\"m61441-61440-61442\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/listindiario.com\/files\/vertical_main_image\/uploads\/2024\/03\/20\/65fb7c46a2d2d.jpeg\" alt=\"Ninguno est\u00e1 exento, todos somos parte de la vor\u00e1gine desconcertante del tr\u00e1fico urbano.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ninguno est\u00e1 exento, todos somos parte de la vor\u00e1gine desconcertante del tr\u00e1fico urbano.ARCHIVO\/LD<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, cada quien viola la norma a su antojo. La ley rueda en pedazos, pulgada a pulgada sobre el pavimento, troceada junto a las instituciones reguladoras y su diluida autoridad. La ley 63-17 tiene n\u00famero, denominaci\u00f3n y objeto, pero carece de viabilidad. Abortada, es la m\u00e1s descosida del sistema normativo nacional, pulverizada sin asombro ni arrepentimiento, en cada momento y esquina de la patria, en cada intersecci\u00f3n de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie lo dude: en las calles del pa\u00eds, adem\u00e1s de los veh\u00edculos, corre la escuela dominicana, su educaci\u00f3n elemental. Nivel y desnivel educativo y ciudadano compiten por la fuerza y a la par. Azotada por un batiburrillo de intolerancia y violaciones, la autoridad sucumbe, mientras, con disimulo o desd\u00e9n, juega a hacer creer que funciona. Enga\u00f1ada nos enga\u00f1a, imponiendo multas triviales al azar, loter\u00eda que nunca llega a los desaforados \u201cpadres de familia\u201d, \u201csufridos obreros del volante\u201d, due\u00f1os del caos supremo y el desorden marginal.<\/p>\n\n\n\n<p>El tr\u00e1nsito discurre en una dimensi\u00f3n freudiana: entre la sublimaci\u00f3n on\u00edrica, el resoplido amenazante y la normalizaci\u00f3n del abuso. Es, comparado de alg\u00fan modo con la narrativa de Saramago, el relato de los autos monstruosos y aut\u00f3nomos que simulan dominar al conductor y este, azorado por el trance de su dudosa capacidad, entregado, se deja llevar&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Episodios kafkianos, superpuestos, metamorfoseados. Igual para carros fastuosos, marcas envidiables, unidades desvencijadas y cacharros humeantes y terminales. La radiograf\u00eda social de un patr\u00f3n abigarrado, difuso, crispado y an\u00e1rquico. Percepci\u00f3n visual de lo que hemos amontonado, tras d\u00e9cadas de abandono legal, imprudencia ciudadana y retiro oficial. Sumergible, el paisaje urbano, rematado por torres espl\u00e9ndidas y edificios escarpados, mezcla con el surrealismo macondiano y la dentada silueta de lo ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p>La responsabilidad o irresponsabilidad es compartida. Ninguno est\u00e1 exento, todos somos parte de la vor\u00e1gine desconcertante del tr\u00e1fico urbano. Unos por inacci\u00f3n, otros por impotencia, los dem\u00e1s por victimizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ra\u00edda por el azote de la ansiedad colectiva, la raz\u00f3n cuelga junto a la luz roja, negada como regla m\u00ednima del sentido com\u00fan y entendimiento ciudadano. Voladoras desquiciantes. Taxistas irremediables. Orugas de metal (OMSA) al servicio del ultraje, conforman este clima asfixiante y demencial.<\/p>\n\n\n\n<p>El motoconcho es la reivindicaci\u00f3n de la venganza rural a la pose citadina; hijos abandonados del sistema social, la exclusi\u00f3n y el destierro escolar. El delivery, adquisici\u00f3n reciente y mal elaborada pieza de informalidad; abstra\u00eddo y teatral, puede ascender en v\u00eda contraria, sobre la calzada o a campo traviesa, ante la nula mirada de la mism\u00edsima autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El pasajero, probablemente uno de los seres m\u00e1s humillados de la tierra, anquilosado en su desesperanza aprendida de a\u00f1os, aguarda su exasperante turno en cualquier l\u00ednea improvisada o arbitrario lugar. Para \u00e9l, da lo mismo tomar un chance bajo el sem\u00e1foro violentado que en medio de la cola improvisada por el \u201cmayordomo de ruta\u201d, nombrado (de facto) por la duma del sindicato propietario. El sindicato es due\u00f1o de la ruta, del turno, de las calles, de la unidad y, por v\u00eda de consecuencia, del destino infeliz del usuario.<\/p>\n\n\n\n<p>Asumimos, sin entenderlo o no queriendo entender, una especie de vocaci\u00f3n suicidada en la movilidad colectiva. Los accidentes son a su vez neuronales, precipitados por la anulaci\u00f3n simb\u00f3lica de la autoridad y el primado inconsecuente que ampara el bochornoso regalo de la libertad sin compromiso. Ni regla social.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos, ante todo, empezar por imponer la ley y la prevalencia innegociable de la autoridad. El tr\u00e1nsito ca\u00f3tico elimina neuronas, embota la paciencia, trastorna la salud y desmejora la vida. Desbordante, la inseguridad vial, es tambi\u00e9n trastorno psico-social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>RICARDO NIEVES LIBRE-MENTE D\u00edas atr\u00e1s, movido por la curiosidad, pero consciente de la desdicha, decid\u00ed<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3115,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-3112","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3112"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3114,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3112\/revisions\/3114"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3115"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}