{"id":28874,"date":"2026-08-04T23:29:09","date_gmt":"2026-08-05T03:29:09","guid":{"rendered":"https:\/\/samantharadionline.com\/?p=28874"},"modified":"2026-08-04T23:29:10","modified_gmt":"2026-08-05T03:29:10","slug":"zautar-al-gharbiyah-es-una-de-las-primeras-zonas-piloto-del-acuerdo-impulsado-por-estados-unidos-para-que-el-ejercito-libanes-recupere-el-control-del-sur-tras-la-retirada-parcial-israeli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/2026\/08\/04\/zautar-al-gharbiyah-es-una-de-las-primeras-zonas-piloto-del-acuerdo-impulsado-por-estados-unidos-para-que-el-ejercito-libanes-recupere-el-control-del-sur-tras-la-retirada-parcial-israeli\/","title":{"rendered":"Zautar al Gharbiyah es una de las primeras \u00abzonas piloto\u00bb del acuerdo impulsado por Estados Unidos para que el Ej\u00e9rcito liban\u00e9s recupere el control del sur tras la retirada parcial israel\u00ed"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>Sobre el terreno, sin embargo, el regreso de los desplazados dista mucho de ser una realidad. Las explosiones contin\u00faan, las casas permanecen en ruinas y la incertidumbre pesa m\u00e1s que la esperanza<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por:France 24<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>Reportaje de Ethel Bonet,\u00a0corresponsal de France 24,\u00a0desde el Distrito de Nabatiyeh, en el sur de L\u00edbano<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salma empuja el columpio donde juega su hija mientras espera la autorizaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito de L\u00edbano para entrar en Zautar al Gharbiyah. Lleva una pamela de paja para protegerse del sol de agosto y unas gafas oscuras que apenas esconden el cansancio acumulado despu\u00e9s de meses de desplazamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s del parque infantil, un puesto de control del Ej\u00e9rcito liban\u00e9s regula el acceso al pueblo. Unos metros m\u00e1s all\u00e1 comienzan las casas destruidas, las fachadas abiertas por las explosiones y las monta\u00f1as de escombros que marcan el paisaje de Zautar al Gharbiyah.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una escena extra\u00f1a. Una ni\u00f1a juega en un columpio mientras, a pocos metros, los soldados deciden qui\u00e9n puede entrar en un pueblo que todav\u00eda no puede volver a ser habitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salma espera junto a su marido para comprobar el estado de su vivienda. No han vuelto para quedarse. Han venido a mirar, a recuperar lo que puedan salvar y a marcharse antes de que caiga la noche. \u201cEl Ej\u00e9rcito liban\u00e9s no puede hacer nada. No puede ofrecernos seguridad ni reconstruir nuestras viviendas. Aqu\u00ed no hay agua ni electricidad. Solo hay destrucci\u00f3n\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su alrededor, el pueblo recuerda constantemente que la guerra no ha terminado del todo. Cada cierto tiempo, una explosi\u00f3n rompe el silencio. Desde la colina de Ali Taher llegan disparos de artiller\u00eda y detonaciones que vuelven a poner en alerta a los habitantes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el Ej\u00e9rcito israel\u00ed ya no est\u00e1 desplegado dentro de Zautar al Gharbiyah, mantiene posiciones en la vecina Zautar al Sharqiyah y conserva capacidad de fuego sobre la zona. Por eso muchos vecinos siguen sin confiar en que el regreso sea definitivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Zautar al Gharbiyah se ha convertido en la primera gran prueba sobre el terreno de las llamadas \u00abzonas piloto\u00bb, el mecanismo incluido en el acuerdo entre L\u00edbano e Israel impulsado por Washington.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo es que el Ej\u00e9rcito liban\u00e9s extienda la presencia del Estado en estas \u00e1reas mientras Israel avanza hacia una retirada y Beirut asume mayores responsabilidades de seguridad, incluida la cuesti\u00f3n de la presencia armada de Hezbol\u00e1 al sur del r\u00edo Litani.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/s.rfi.fr\/media\/display\/c404d85c-9015-11f1-8455-005056bf30b7\/w:1024\/AP26182354963393.jpg\" alt=\"Un hombre jud\u00edo ultraortodoxo posa para una foto junto a las banderas israel\u00ed y libanesa en un sitio conmemorativo en la frontera con L\u00edbano en el norte de Israel, el mi\u00e9rcoles 1 de julio de 2026.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un hombre jud\u00edo ultraortodoxo posa para una foto junto a las banderas israel\u00ed y libanesa en un sitio conmemorativo en la frontera con L\u00edbano en el norte de Israel, el mi\u00e9rcoles 1 de julio de 2026. AP Photo\/Ariel Schalit &#8211; Ariel Schalit<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abVamos a tardar a\u00f1os en reconstruir nuestros hogares\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero entre los escombros del pueblo, la realidad es mucho m\u00e1s compleja que cualquier acuerdo firmado sobre el papel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Joseph contempla las ruinas desde lo que queda de su casa. Bajo sus pies estaba tambi\u00e9n su farmacia, el negocio que le permit\u00eda vivir y que ahora ha desaparecido. \u00abEsto es terrorismo israel\u00ed. He perdido mi vivienda y he perdido mi farmacia. Vamos a tardar a\u00f1os en reconstruir nuestros hogares\u00bb, dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de la destrucci\u00f3n, insiste en una idea que muchos habitantes del sur repiten: no quieren otra guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNosotros amamos la vida. Estamos en contra de la guerra. Solo queremos vivir en paz\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su frase resume la contradicci\u00f3n que atraviesa estas localidades. La poblaci\u00f3n quiere volver, pero las condiciones que permitir\u00edan una vuelta normal todav\u00eda no existen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Ej\u00e9rcito liban\u00e9s volvi\u00f3 a Zautar al Gharbiyah despu\u00e9s de la retirada parcial israel\u00ed. Sus soldados controlan los accesos, patrullan las calles y tratan de mostrar que el Estado vuelve a ocupar un espacio que durante a\u00f1os estuvo marcado por la influencia de Hezbol\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la plaza del pueblo, los militares instalan unos paneles solares para intentar recuperar m\u00ednimamente algunos servicios b\u00e1sicos. Es una imagen simb\u00f3lica: un Estado que intenta reconstruir una presencia, pero que todav\u00eda carece de muchas de las herramientas necesarias para garantizar una vida normal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misi\u00f3n del Ej\u00e9rcito tiene adem\u00e1s l\u00edmites pol\u00edticos y jur\u00eddicos. Los soldados no pueden registrar viviendas privadas sin autorizaci\u00f3n judicial y todav\u00eda no existe un mecanismo definitivo sobre c\u00f3mo localizar armas o infraestructuras militares sin provocar una confrontaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Israel insiste en que el Ej\u00e9rcito liban\u00e9s debe garantizar que Hezbol\u00e1 no pueda reconstruir su infraestructura militar en estas zonas. Beirut, por su parte, quiere preservar el control del proceso y rechaza cualquier f\u00f3rmula que implique quedar bajo supervisi\u00f3n directa israel\u00ed. La respuesta a muchas de estas cuestiones deber\u00e1 salir de la pr\u00f3xima ronda de negociaciones prevista en Roma el martes 4 de agosto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero antes de esa mesa diplom\u00e1tica, los habitantes de Zautar al Gharbiyah siguen enfrent\u00e1ndose a una pregunta mucho m\u00e1s inmediata: qu\u00e9 significa volver a un lugar donde todav\u00eda no se puede vivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abEntraron en mi casa. Se quedaron aqu\u00ed. Usaron mis s\u00e1banas para dormir\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salima tiene 70 a\u00f1os y ha esperado meses para volver a entrar en su casa. La vivienda no est\u00e1 completamente destruida. Algunas paredes siguen en pie y parte del tejado contin\u00faa intacto. Pero cuando abre la puerta descubre las marcas de quienes ocuparon la vivienda durante la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una de las paredes del dormitorio aparecen varias inscripciones en hebreo hechas con carb\u00f3n negro. En el porche todav\u00eda se distinguen las marcas de una hoguera. Salima se queda unos segundos en silencio antes de hablar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEntraron en mi casa. Se quedaron aqu\u00ed. Usaron mis s\u00e1banas para dormir\u00bb, dice mientras recorre las habitaciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEsto es una ocupaci\u00f3n y tengo miedo de que regresen. No conf\u00edo en ning\u00fan acuerdo. Israel quiere estas tierras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su desconfianza est\u00e1 marcada por la memoria. Salima vivi\u00f3 la ocupaci\u00f3n israel\u00ed del sur del L\u00edbano hasta la retirada del a\u00f1o 2000. Para ella, lo ocurrido ahora forma parte de una historia mucho m\u00e1s larga. \u201cEstamos hablando de m\u00e1s de 40 a\u00f1os\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia de Salima explica por qu\u00e9 para muchos habitantes del sur la cuesti\u00f3n no es solo militar, sino tambi\u00e9n hist\u00f3rica. El acuerdo actual llega despu\u00e9s de d\u00e9cadas de enfrentamientos, ocupaciones y desplazamientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ali vuelve cada ma\u00f1ana a lo que queda de su casa. Como otros vecinos, no ha regresado para instalarse, sino para recuperar algo entre las ruinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pueblo fue bombardeado, varias viviendas fueron destruidas y muchas familias perdieron pr\u00e1cticamente todo. Ahora la rutina consiste en abrir puertas que han quedado en pie, buscar documentos, rescatar alg\u00fan recuerdo y volver a marcharse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/s.rfi.fr\/media\/display\/71ad2294-9015-11f1-81b7-005056bf30b7\/w:1024\/AP26178205063846.jpg\" alt=\"Edificios y coches destruidos en el sur del L\u00edbano son vistos desde el norte de Israel, el s\u00e1bado 27 de junio de 2026, despu\u00e9s de que Israel y L\u00edbano firmen un acuerdo marco, descrito como un primer paso hacia la paz tras meses de conflicto entre Israel y el grupo militante liban\u00e9s Hezbollah.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Edificios y coches destruidos en el sur del L\u00edbano son vistos desde el norte de Israel, el s\u00e1bado 27 de junio de 2026, despu\u00e9s de que Israel y L\u00edbano firmen un acuerdo marco, descrito como un primer paso hacia la paz tras meses de conflicto entre Israel y el grupo militante liban\u00e9s Hezbollah. AP Photo\/Ariel Schalit &#8211; Ariel Schalit<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El futuro de Zautar al Gharbiyah depender\u00e1 de si este primer experimento puede convertirse realmente en un modelo para otras localidades del sur. Pero todas las partes saben que lo ocurrido aqu\u00ed no es todav\u00eda una soluci\u00f3n definitiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tensi\u00f3n alrededor de la colina de Ali Taher recuerda que el alto el fuego sigue siendo fr\u00e1gil. Hezbol\u00e1 permanece atento a cualquier movimiento que pueda interpretar como una imposici\u00f3n israel\u00ed, mientras Israel mantiene sus exigencias de seguridad y amenaza con ampliar sus operaciones si considera que sus intereses est\u00e1n en riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escalada regional entre Ir\u00e1n, Estados Unidos e Israel a\u00f1ade todav\u00eda m\u00e1s incertidumbre a un proceso que ya avanza con enormes dificultades. Por ahora, Zautar al Gharbiyah representa m\u00e1s una promesa que una realidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/s.rfi.fr\/media\/display\/2b69aa54-9016-11f1-9c9b-005056a90284\/w:1024\/AP26202563665422.jpg\" alt=\"El presidente Donald Trump se re\u00fane con el presidente liban\u00e9s Joseph Aoun en la Oficina Oval de la Casa Blanca, el martes 21 de julio de 2026, en Washington.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El presidente Donald Trump se re\u00fane con el presidente liban\u00e9s Joseph Aoun en la Oficina Oval de la Casa Blanca, el martes 21 de julio de 2026, en Washington. AP Photo\/Mark Schiefelbein &#8211; Mark Schiefelbein<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Salma termina su visita, vuelve a pasar junto al parque infantil. Su hija se sube unos minutos m\u00e1s al columpio antes de marcharse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s queda el puesto de control del Ej\u00e9rcito liban\u00e9s. M\u00e1s all\u00e1, las casas destruidas y las explosiones que siguen llegando desde Ali Taher.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Estado liban\u00e9s ha regresado antes que sus habitantes. Pero mientras no haya agua, electricidad, seguridad y garant\u00edas de una retirada definitiva, el regreso seguir\u00e1 siendo apenas una visita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el terreno, sin embargo, el regreso de los desplazados dista mucho de ser una<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":28875,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-28874","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundiales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28874"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28874\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28876,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28874\/revisions\/28876"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/samantharadionline.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}