Artemis II: «Sin el módulo de servicio europeo, es misión imposible»
Los cuatro astronautas que se preparan para viajar alrededor de la Luna llegaron al Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida, para afrontar la fase final de preparación de una misión histórica a la luna. Europa desempeña un papel clave gracias al desarrollo del módulo de servicio europeo de la nave Orion. Entrevistamos a su responsable, Philippe Berthe. Entrevista de Igor Gauquelin, periodista de RFI.
Por:RFI
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RFI. Artemis II será el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde hace décadas. ¿Qué ocurrirá exactamente durante la misión?
El lanzamiento del SLS tendrá lugar desde la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy. Orion y la etapa superior del cohete se insertarán en una órbita temporal alrededor de la Tierra. A continuación, se realizarán maniobras para elevar el perigeo y el apogeo. La tripulación permanecerá unas 24 horas en esta órbita para verificar todos los sistemas, desde el soporte vital hasta el equipamiento. Antes de separarse de la etapa superior, se desplegarán los paneles solares. Después, Orion se orientará manualmente hacia esa etapa para realizar pruebas de maniobrabilidad, algo inédito, ya que en Artemis I el vuelo fue completamente automático. Si todo funciona correctamente, se procederá a la maniobra de inyección translunar (TLI), realizada por el módulo ESM. Esta es la principal maniobra propulsiva: sitúa la nave en una trayectoria elíptica que pasa por detrás de la Luna y la devuelve hacia la Tierra.
RFI. ¿Cuánto dura el vuelo en total?
Aproximadamente nueve días y medio. La tripulación tardará entre tres y cuatro días en llegar a la Luna, la sobrevolará durante unas horas a una altitud de entre 7.000 y 7.500 kilómetros y luego iniciará el regreso. Tras otros tres o cuatro días de viaje de vuelta, la cápsula entrará en la atmósfera terrestre a unos 40.000 km/h. Poco antes, el módulo ESM se separará y se desintegrará, mientras que la cápsula amerizará en el océano Pacífico, frente a San Diego.
RFI. ¿Cómo afronta este momento?
Soy lo suficientemente mayor como para recordar las misiones Apolo, especialmente la Apolo 17. Es la primera vez desde entonces que seres humanos abandonarán la órbita terrestre baja, y también la primera vez que lo hará una mujer. Es un momento muy importante, y espero que esta vez sea para establecer una presencia permanente en la Luna.
RFI. En el seno de la Agencia Espacial Europea (ESA) usted es el responsable de la coordinación del ESM, el módulo de servicio europeo de la nave espacial Orion. En este contexto, como ya ocurrió con Artemis I en 2022, formará parte del equipo de gestión de la misión en Cabo Cañaveral y posteriormente en Houston durante el segundo vuelo del programa, el primero tripulado hacia la Luna en más de medio siglo. Usted es, además; responsable además de la coordinación entre la ESA y la NASA en el programa Artemis. Ambas agencias han diseñado un vehículo que, una vez lanzado al espacio por el cohete SLS de la NASA, transportará a cuatro astronautas en una trayectoria alrededor de la Luna. Los estadounidenses han desarrollado la cápsula habitable Orion, y los equipos europeos que usted dirige han suministrado desde Bremen un módulo de servicio para acompañarla. ¿Para qué sirve?
Su función principal es la propulsión. El módulo se utiliza para realizar las grandes maniobras de cambio de órbita del vehículo Orión, así como las maniobras de corrección. También se encarga de las maniobras propulsivas mientras la cápsula permanece acoplada a él. Al final de la misión, Orion debe propulsarse por sí sola durante la reentrada atmosférica, pero hasta ese momento toda su propulsión la proporciona el ESM, incluido el control de orientación de la nave y las maniobras intermedias. Otra función muy importante son los «aborts» (maniobras de aborto). Orion está equipado con una torre de escape que interviene únicamente al inicio de la fase propulsada por el lanzador SLS. Tras cierto tiempo, cuando la nave ya ha salido prácticamente de la atmósfera, esta torre se separa. Si surge un problema durante la segunda fase del vuelo, en la etapa superior del SLS, es el módulo ESM el que se encarga de ejecutar el aborto si es necesario. Puede hacerlo impulsando la cápsula hacia la atmósfera para permitir el regreso de la tripulación, o mediante lo que se denomina un «abort to orbit», en el que se intenta alcanzar la órbita terrestre para ganar tiempo y evaluar la situación. Por último, el ESM proporciona energía durante toda la misión. Está equipado con cuatro paneles solares, garantiza el control térmico mediante radiadores y suministra agua a la tripulación para consumo, higiene y preparación de alimentos. También aporta los gases —oxígeno y nitrógeno— necesarios para la respiración, compensar fugas y mantener la presión en la cabina.
RFI. Son funciones vitales para una misión tripulada. ¿Esto significa entonces que los europeos gozan de una gran confianza por parte de la NASA?
Sí. En este caso, la ESA es lo que en nuestro argot se denomina el «camino crítico». Somos absolutamente indispensables para la misión de Orion. Sin este módulo de servicio europeo, el vehículo no existe: la misión es imposible. Junto al industrial Airbus, estamos muy satisfechos de desempeñar este papel esencial.
RFI. ¿Esta cooperación con los estadounidenses se ha desarrollado de manera normal, es casi natural?
La ESA trabaja con la NASA desde su origen, es algo habitual. Uno de los primeros programas europeos fue Spacelab, un módulo transportado en la bodega del transbordador espacial. Posteriormente continuamos colaborando con cargas útiles como Eureca, y más tarde con el módulo Columbus y el carguero ATV en el marco de la Estación Espacial Internacional. Nuestros métodos de gestión de programas son bastante similares. La particularidad del módulo de servicio europeo es que el programa ya había comenzado antes de que la ESA se incorporara. Los estadounidenses iniciaron el desarrollo de Orión a mediados de los años 2000, y nosotros nos unimos en 2011, cuando el concepto ya estaba bastante avanzado por parte del industrial Lockheed. Lo más complejo fue alcanzarlos en plena carrera.
RFI. El cohete estadounidense es extraordinariamente potente —aunque menos que el futuro Starship de SpaceX— y también tiene un componente heredado, con motores reutilizados como los icónicos RS-25. El motor principal de Orion también tiene historia previa, ¿cierto?
Sí. El motor principal de Orión, conocido como OMS (Orbital Maneuvering System), procede del transbordador espacial. Tiene la ventaja de estar certificado para vuelos tripulados, ya que ha sido utilizado en numerosas misiones. En la práctica, utilizamos motores que ya han volado en el espacio y que fueron recuperados tras el fin del programa de los transbordadores. Servían para el control de órbita de estas naves.
RFI. Están enviando progresivamente a Estados Unidos los módulos de servicio de las siguientes misiones Artemis. ¿Cuántos han entregado ya?
Hemos entregado el ESM-4 el pasado mes de diciembre. El ESM-3 lleva más de un año en Florida, donde ha completado sus pruebas y está listo. Disponemos de un stock de motores OMS para seis misiones, hasta el ESM-6. Después, si el programa continúa, pasaremos a una nueva generación con motores nuevos.
