Rusia alerta sobre nuevas amenazas aéreas en los Urales
Shoigu advierte que ninguna región puede sentirse segura ante el avance de drones ucranianos
Samantha Radio Online, Santo Domingo, RD
El secretario del Consejo de Seguridad ruso, Serguéi Shoigu, lanzó una advertencia contundente: “La dinámica de desarrollo de las armas enemigas es tal que ninguna región de Rusia puede sentirse segura”. La declaración, difundida por la agencia estatal Tass, fue pronunciada en una reunión a puerta cerrada en Ekaterimburgo, en los Urales, y refleja la creciente preocupación del Kremlin por el alcance de los ataques provenientes de Ucrania.
Los Urales, considerados el corazón del complejo militar-industrial ruso, hasta hace poco estaban fuera del alcance de los ataques aéreos. Hoy, según Shoigu, la región se encuentra en “zona de amenaza inmediata”. Allí operan gigantes de la defensa como Uralvagonzavod, fabricante de los tanques T-90 y T-14, y UralMach, especializada en blindados y artillería.
Shoigu presentó un balance oficial que reporta 1.830 ataques “terroristas” en 2025, un 40% más que en 2024 y seis veces más que en 2023. También señaló un aumento exponencial de ataques aéreos contra infraestructuras críticas, lo que ha llevado al Consejo de Seguridad ruso a debatir medidas de respuesta junto al presidente Vladimir Putin.
Las cifras, imposibles de verificar de manera independiente, han servido para justificar restricciones en el acceso a internet y la prohibición de grabar o fotografiar zonas consideradas estratégicas. En varias regiones, los residentes enfrentan multas de hasta 200.000 rublos por publicar imágenes de ataques o movimientos militares.
En Donetsk, bajo control parcial ruso desde 2014, se formalizó un decreto que prohíbe difundir información sobre drones, trayectorias de vuelo y daños a infraestructuras. La medida ha generado debate entre la población y ha limitado la cobertura mediática, que ahora requiere acreditaciones especiales.
El impacto de los drones ha transformado el campo de batalla y las evacuaciones de heridos. Voluntarios y personal médico denuncian que ya no es posible trasladar lesionados en vehículos como antes; ahora se utilizan pequeños grupos que aplican el “método del salto”, moviendo a los heridos de posición en posición para evitar ataques.
Las lesiones también han cambiado. Según testimonios, las heridas de bala o artillería han sido reemplazadas por daños más letales provocados por drones de gran capacidad, como los llamados “Baba Yaga”, dedicados a la minería remota.
La situación refleja un escenario de guerra cada vez más complejo, donde la tecnología redefine las estrategias militares y aumenta la vulnerabilidad de regiones que antes se consideraban seguras.
