Quienes no pudieron con Venezuela
Maikel García fue el MVP del Clásico Mundial de Béisbol

Moisés Mejía, Miami, Florida
“Comimos sushi”, “comimos pizza” y “comimos hotdog”, los cánticos venezolanos de las últimas tres victorias de su país en el Clásico Mundial de Béisbol.
Tres continentes lo intentaron. Ninguno pudo.
Japón, Italia y Estados Unidos. culturas, idiomas y comida distinta… y todos cayeron ante una misma bandera.
La novena vinotinto se coronó campeona del Clásico, tras derrotar 3-2 a Estados Unidos en una final dramática que se decidió en el noveno inning con un doble de Eugenio Suárez.
PUBLICIDAD
Pero fue una travesía.
Venezuela disputó siete partidos en el torneo y solo conoció la derrota una vez, precisamente ante República Dominicana en la fase de grupos.
Antes de eso, había vencido a Nicaragua, Israel y Países Bajos, asegurando su clasificación a los cuartos de final.
Pero el camino se empinó.
Tras caer ante los dominicanos, el destino le puso enfrente a Japón, el gigante del torneo, el único país con más de un título y que además llegaba invicto.
Era, literalmente, “bailar con la más fea”, pues además de enfrentar al mejor jugador del mundo en Shohei Ohtani, el lanzador abridor era Yoshinobu Yamamoto, el reinante MVP de la Serie Mundial.
Y el juego lo confirmó.
Japón llegó a estar ganando 5-2, pero Venezuela no se quebró.
Maikel García, el ahora MVP del Clásico, comenzó la remontada y un cuadrangular de Wilyer Abreu terminó de darle forma a la victoria que cambió el torneo.
En semifinales, el rival fue Italia, otro continente. Y otra vez, Venezuela comenzó abajo.
Pero de nuevo reaccionó.
Hits consecutivos de Ronald Acuña, Maikel y Luis Arráez voltearon el marcador en el sexto, sellando el pase a la gran final.
Allí esperaba Estados Unidos, el favorito, el equipo que venía de eliminar a Dominicana.
Venezuela golpeó primero. Se fue arriba 2-0, pero en el octavo episodio los estadounidenses empataron el juego con un dramático jonrón de Bryce Harper.
Cuando todo parecía pender de un hilo, apareció otro héroe.
En el noveno, Suárez conectó el doble que trajo a la goma a Javier Zanoja, la carrera que significó la victoria en un estadio que a pesar de estar en territorio estadounidense, Venezuela tenía el apoyo del público, como si jugara en La Güaira.
De esa manera, los “chamos” ganaron sus últimos tres partidos derrotando a países de tres continentes distintos.
Venezuela ahora se une a Dominicana y Estados Unidos como las únicas naciones del continente americano en levantar el trofeo, mientras Japón continúa como el máximo ganador histórico con tres coronas.
