De repostero al merengue típico
“Aunque yo amo la repostería y es mi pasión, cuando yo vi eso yo dije: – no, yo tengo que dedicarle tiempo a mi música’”, expresó el acordeonista, que este año fue nominado a Premios Soberano

Rafelina Hidalgo, Santiago de los Caballeros
Cristhofher Reyes Rodríguez tiene 21 años, nació en Mao, provincia Valverde, y hoy es conocido como La Fiera Típica, uno de los nombres jóvenes que más suenan dentro del merengue típico dominicano. Pero antes de los escenarios llenos y las giras internacionales, su vida transcurría entre hornos, bizcochos y recetas.
Es repostero de profesión. Estudió el oficio y durante un tiempo lo ejerció con pasión. Sin embargo, a los 18 años algo cambió. La música, que siempre estuvo presente en su entorno familiar, con un abuelo acordeonista y una abuela amante del típico, dejó de ser solo una inclinación artística y se convirtió en una meta clara. En apenas una semana tomó la decisión, buscó un profesor en Esperanza y comenzó su formación. Dos meses después ya “apuntaba” merengues.
“Yo duré como una semana con la idea en la cabeza, después busqué un profesor en Esperanza, desde el primer día que vi el instrumento se me engrifaron los pelitos”, manifestó el joven músico en declaraciones a Listín Diario.
Su primera experiencia decisiva llegó cuando fue invitado por un bachatero de Mao a tocar en una actividad. Interpretó seis temas y el público reaccionó con euforia. Esa noche entendió que quería dedicarse por completo a la música. Poco después, junto a su equipo, formalizó el proyecto y comenzó una carrera que describe como “rápida y orgánica”.
“Aunque yo amo la repostería y es mi pasión cuando yo vi eso yo dije: – no, yo tengo que dedicarle tiempo a mi música’”, expresó el acordeonista.
El apodo “La Fiera” surge tras interpretar el tema “La fiera”, popularizado por Raquel Arias. Su energía en escena y su manera de moverse hicieron que los músicos comenzaran a llamarlo así.
Luego llegarían temas como “Mamá Mela”, “Tu mejor amante” y otros que fueron consolidando su nombre dentro del género.
El artista explicó que en sus planes estaba pautado salir al público como tal, en noviembre del 2025. Sin embargo, para octubre del mismo año lo contrataron para una fiesta en Nagua. “Yo estaba como -¿qué yo voy a hacer? Porque yo nunca me había presentado, no tenía miedo, pero yo nada más pensaba: – ¿qué yo voy a hacer?”, indicó.
Algo que identifica mucho a La Fiera Típica es su imagen, algo que cuida y hace parte de él, llegando hasta a diseñar su propia ropa. Según cuenta el merenguero, él llevaba su idea ya plasmada donde alguna persona y le indicaba las cosas que quería.
Aunque reconoce que al inicio recibió críticas por no tener formación vocal, asegura que ha trabajado para mejorar, admite con honestidad. Actualmente planea continuar estudios formales de música para fortalecer la parte teórica.
El 2025 marca un antes y un después en su carrera. Realiza su primera gira de medios en Colombia y posteriormente desarrolla una extensa temporada de presentaciones en Estados Unidos, participando además en eventos dominicanos en el extranjero y siendo reconocido en el Desfile Dominicano de Pasadena. Solo en diciembre asegura haber realizado más de 20 actividades.
En medio de ese crecimiento recibe la nominación como Revelación del Año en los Premios Soberano, distinción que define como “un logro”, al tratarse de un reconocimiento en su propio país. Asegura que estar entre los nominados ya representa una satisfacción personal, independientemente del resultado.
“De ganar, ese premio es de Dios y del público que siempre han estado apoyando”, expresó emocionando.
Para el 2026 adelanta el lanzamiento de un álbum completamente inédito, con producción audiovisual incluida, además de nuevas colaboraciones y presentaciones internacionales. A pesar del crecimiento acelerado, insiste en que la formación recibida en casa lo mantiene con los pies sobre la tierra. Sueña con remodelar la casa de su madre, mejorar las condiciones de su familia y sostener el mismo equipo que lo acompañó desde el inicio.
Cuando se le pregunta qué le diría al joven repostero que comenzó a soñar con la música, responde sin titubeos: que confíe, que no está en el lugar equivocado y que escuche su intuición. Porque cuando uno trabaja y se mantiene enfocado, todo llega.
