Transforman Duquesa y aun miles viven de la basura
Mientras el presidente Luis Abinader encabezaba el inicio de la primera fase de transformación y saneamiento ambiental del vertedero de Duquesa, Antonio Pereira observaba desde otro punto del lugar. Para él, la basura no es noticia: es rutina

Sauro Scalella, Santo Domingo, RD
Antonio Pereira camina el vertedero de Duquesa como quien recorre su propia casa. El olor le afecta poco (o nada). Tiene 31 años. Nació y creció en el barrio Duquesa, un asentamiento informal alrededor de este depósito de residuos, el principal pasivo ambiental de República Dominicana.
Para él, la basura no es noticia: es rutina.
Mientras el presidente Luis Abinader encabezaba el inicio de la primera fase de transformación y saneamiento ambiental del vertedero de Duquesa, Antonio observaba desde otro punto del lugar.
A menos de un kilómetro de donde se celebró el acto, la escena era la de siempre: montañas de basura, camiones descargando sin pausa, una máquina triturando desechos, aves blancas sobrevolando el vertedero, enjambres de moscas, vacas caminando sobre los desperdicios y un suelo pavimentado de basura compactada.
“Es muy diferente lo que ellos dicen a lo que es la realidad”, afirma Atonio, que trabaja como chofer de un camión transportando desechos.
“Ellos vinieron, pero en ningún momento bajó una comisión para acá, a chequear realmente lo que es la realidad, lo que hay aquí adentro”, dice.

El acto se realizó en un área que hoy luce despejada, sin basura visible ni el olor putrefacto; Pero, bastaba caminar unos minutos para encontrarse con la verdadera Duquesa.
Allí se anunciaron canchas deportivas, gazebos, gimnasio, anfiteatro educativo, zonas francas y una planta de valorización de residuos, como parte de un proyecto de transformación que, según las autoridades, beneficiará a 3.8 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.
Pero esa transformación, por ahora, no alcanzaría a todos. “De aquí vive un promedio de más de 300 o 400 familias, que literalmente trabajan y viven del vertedero”, explica Antonio.
“Personas que recogen reciclaje, que compran reciclaje, gente que bucea ropa, se la lleva, la lava. Personas que crían cerdos”, dice.
La vida en Duquesa funciona con sus propias reglas. Un camión llega cargado de basura y, antes de que se detenga por completo, los buzos ya rodean la parte trasera. Algunos cargan sacos y usan guantes.
Otros usan las manos desnudas. Cuando los desechos caen, todos se lanzan al mismo tiempo, como avispas en un panal. Buscan plástico, metal, cualquier cosa que pueda convertirse en dinero.

Wilson, de 34 años, vive su día a día entre basura y escombros. Nació en la frontera entre Haití y República Dominicana y sobrevive del vertedero. “Si se cierra el vertedero, ¿cómo nosotros vamos a sobrevivir aquí? Eso está mal así”, dice sobre el cierre técnico anunciado por el gobierno.
“Aquí en el vertedero hay más de 3,000 gente trabajando”, afirma Wilson.
Cuenta que hay personas con 20, 30 y hasta 35 años viviendo de Duquesa. “Todos nosotros sobrevivimos aquí. Ahora, si nos van a poner otro trabajo, está bien”, aclara. Algunos días, asegura, puede ganar entre 2,000 y 3,000 pesos.
Desde la tarima, el presidente Abinader recordó que al asumir el gobierno en 2020 uno de los principales problemas que le presentaron fue la situación crítica de los vertederos del país, especialmente Duquesa.
Habló de la humareda que por años cubrió parte del Gran Santo Domingo y de los incendios recurrentes que también afectaron a Santiago, San Francisco de Macorís y otros municipios. El mandatario explicó que el proyecto de transformación se ejecutará de manera gradual y con un enfoque educativo.
“Se va a ir entregando gradualmente, porque yo quiero que sea también un modelo de enseñanza, no solamente para los jóvenes de Santo Domingo Norte, sino para todos los jóvenes del país, sobre la forma en que debemos manejar los residuos sólidos”, dijo.
Incluso, bromeó con el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, sobre el plazo para inaugurar las obras recreativas.
“Tú me dijiste en seis meses; yo te voy a dar ocho meses para volver a inaugurar este proyecto”, comentó Abinader.
Henríquez calificó a Duquesa como el principal pasivo ambiental de República Dominicana, con más de 30 millones de toneladas de desechos acumulados, y destacó que por primera vez el vertedero se mantiene sin incendios durante un período sostenido.
Detalló que la primera fase incluye la estabilización del terreno, el manejo de lixiviados y gases, el control de escorrentías, el perfilado de taludes y el sellado de áreas críticas.
El proyecto contempla una inversión de 110 millones de dólares, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Antonio escucha los anuncios con cautela. Su mayor temor es que la transformación signifique una exclusión contra quienes por años han visto a Duquesa como una fuente de ingresos.
“El problema aquí sería que quieran privatizarlo, porque todo el mundo quiere coger todo, adueñarse de lo poco que uno está hallando”, advierte. “Si privatizan todo, estos miles de familias que viven de aquí, ¿qué va a pasar con ellas?”.
Línea 2C del Metro Santo Domingo
El presidente Luis Abinader anunció también ayer que la nueva Línea 2C del Metro de Santo Domingo, desde el Kilómetro 9 de la autopista Duarte hasta la entrada de Los Alcarrizos, comenzará a operar el próximo 24 de febrero, y que los días de Semana Santa el servicio será gratuito. Los usurios podrían ahorrar hasta un 60% en tiempo y dinero en sus desplazamientos diarios.
