Los humanos que viajan más lejos de la Tierra
Glover será la primera persona negra en volar alrededor de la Luna, Koch será la primera mujer y el canadiense Hansen, el primer no estadounidense

Agencia AFP, Houston, Estados Unidos.
Los cuatro astronautas de la misión lunar Artemis II de la NASA se convirtieron este lunes en los seres humanos en volar a mayor distancia de la Tierra, mientras comenzaban la observación de zonas de la Luna solo vistas mediante imágenes tomadas por satélites.
El equipo de Artemis II batió el récord anterior de 400.171 kilómetros establecido por la misión Apolo 13 en la década de 1970. Se espera que durante el día de hoy esta misión supere en más de 6.600 kilómetros la anterior marca, para alcanzar 406.778 kilómetros de distancia.
«Hoy, en nombre de toda la humanidad, ustedes están yendo más allá de esa frontera«, dijo Jenni Gibbons, del control de la misión en Houston.
Fue uno de los logros más destacados del viaje hasta ahora.
El astronauta Jeremy Hansen dijo que el momento estaba pensado «para desafiar a esta generación y a la siguiente, para asegurarnos de que este récord no dure mucho tiempo».
Ahora la tripulación tiene por delante la tarea, de más de seis horas, de observar y documentar la superficie lunar, aportando una perspectiva humana a rasgos de la Luna que conocemos principalmente a través de fotografías tomadas por robots.
Verán la Luna desde un punto de vista único en comparación con las misiones Apolo de las décadas de 1960 y 1970. Observan la superficie completa y circular de la Luna, incluidas las regiones cercanas a ambos polos.
Victor Glover describió el «terminator», la frontera de la Luna entre la noche y el día.
«Vaya… Ojalá tuviera algo más de tiempo para sentarme aquí y describir lo que estoy viendo«, dijo, antes de trazar un retrato vívido para los científicos que lo escuchaban desde la Tierra.
«Pero el ‘terminator’ en este momento es simplemente fantástico. Es la apariencia más accidentada que he visto desde el punto de vista de la iluminación».
Kelsey Young, la científica principal de la misión Artemis II, respondió exultante.
«Dios mío, acabas de pintar una imagen increíble«, dijo.
«Ese tipo de observaciones son cosas que los seres humanos somos singularmente capaces de aportar, y realmente nos llevaste contigo», añadió.
Su compañera astronauta Christina Koch ofreció una colorida descripción de los cráteres lunares.
«Lo que realmente parece es una pantalla de lámpara con diminutos agujeritos por donde se filtra la luz», dijo. «Son muchísimo más brillantes que el resto de la Luna».
Los astronautas han recibido formación en geología para poder fotografiar y describir los rasgos lunares, incluidos antiguos flujos de lava y cráteres de impacto.
Pérdida de comunicaciones prevista
El periodo de observación durante el sobrevuelo lunar continuará hasta aproximadamente las 21H20 ET (01H20 GMT).
Habrá un período de unos 40 minutos durante el sobrevuelo en el que se interrumpirá toda comunicación con Artemis II.
«Será emocionante, con un toque de temor, cuando pasen detrás de la Luna», dijo a la AFP Derek Buzasi, profesor de astronomía y astrofísica en la Universidad de Chicago.
Hacia el final de su sobrevuelo, los astronautas serán testigos de un eclipse solar, cuando el Sol quede detrás de la Luna.
La cápsula Orión está dando vueltas alrededor de la Luna —el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años— antes de dar un giro en U y regresar a la Tierra en una llamada «trayectoria de retorno libre», un viaje de vuelta que tomará unos cuatro días.
Al carácter histórico de la misión dirigida por Reid Wiseman, la tripulación de Artemis II incluye varios hitos.
Glover será la primera persona negra en volar alrededor de la Luna, Koch será la primera mujer y el canadiense Hansen, el primer no estadounidense.
Homenajes lunares
La jornada laboral celeste del lunes incluyó un momento conmovedor cuando la tripulación propuso nombrar dos cráteres.
Uno en honor a su apodo para la nave espacial: «Integrity«.
El segundo fue «Carroll«, en honor de la difunta esposa del comandante de la misión. La mujer murió de cáncer.
«Es un punto brillante en la Luna», dijo Hansen, con la voz quebrada por la emoción. «Y nos gustaría llamarlo Carroll».
Los astronautas se abrazaron, y en el control de la misión en Houston se guardó un momento de silencio.
«Cráteres Integrity y Carroll, recibido fuerte y claro. Gracias», dijo Gibbons.
La NASA dijo que presentaría formalmente las propuestas de nombres a la Unión Astronómica Internacional, el organismo encargado de nombrar los cuerpos celestes y sus accidentes geográficos.
