Bianca era el pilar emocional de su familia
Saviñón, de 54 años, perdió la vida en la tragedia ocurrida en Jet Set en la madrugada del 8 de abril del año pasado, junto a su mejor amiga Judith Castillo, quien la acompañaba esa noche
Keyly Martínez, SANTO DOMINGO, RD
«Una mujer trabajadora, dueña de su propio negocio y una luchadora incansable”, así describe Luis Reyes, el hermano mayor de Bianca Elizabeth Saviñón, a quien en vida fue un pilar emocional para su familia.
Saviñón, de 54 años, perdió la vida en la tragedia ocurrida en Jet Set en la madrugada del 8 de abril del año pasado, junto a su mejor amiga Judith Castillo, quien la acompañaba esa noche. “Eran como hermanas”, expresó Reyes al recordar el vínculo entre ambas.
Su esposo también se encontraba en la discoteca al momento del suceso, pero logró sobrevivir. Al referirse a él, el hermano de la fenecida agradeció a Dios por mantenerlo con vida.
“Ella era mi hermana menor, un ser humano excepcional. Para nosotros ha sido devastador. Somos seis hermanos; ella era la quinta y la menor de las hembras”, relató con profundo pesar en una entrevista concedida a Listín Diario.
Al hablar del impacto de la tragedia, señaló que el dolor colectivo aún permanece latente a nivel nacional. “Son hechos que han marcado al país. Se puede ver en la manifestación de la gente; el dolor persiste, a pesar de que ya han pasado casi nueve meses desde la pérdida de los fallecidos”, manifestó.
Con la voz quebrada, destacó el cariño y la unidad entre Bianca y su madre: “Mi madre la extraña todos los días, eran muy unidas”.
Además, calificó el caso del Jet Set como un hecho de “negligencia” y expresó su indignación, señalando que espera se haga justicia. “Lo que esperamos es que haya justicia en este caso, por la negligencia que hubo en ese lugar. No se prestó la atención debida”, concluyó.
Reyes ofreció estas declaraciones en la marcha pacífica hacia el Palacio Nacional encabezada por el Movimiento Justicia Jet Set, que tuvo lugar el 25 del pasado mes, con la participación de cientos de familiares y allegados de las víctimas.
Sobrevivientes del desastre, familiares de las víctimas y conocidos, con el apoyo del movimiento de la Antigua Orden Dominicana, se dieron cita a la 1:00 de la tarde con globos blancos, camisetas con fotografías de los fallecidos, sonidos de cornetas y banderas.
También portaban pancartas con expresiones como “justicia ante la indiferencia de las autoridades”, “que sus muertes no queden impunes”, “justicia no es venganza, es responsabilidad”, “¿quiénes son los responsables? La familia Espaillat”, “El dinero no sobrevive a los muertos” y “Cárcel para los asesinos”, entre otras.
El recorrido inició a la 1:50 de la tarde hacia el Palacio Nacional con canciones del fenecido merenguero Rubby Pérez, también víctima mortal del derrumbe del techo en el centro de diversión.
Entre las víctimas fatales se encontraba el propio Rubby Pérez y la gobernadora de Monte Cristi, Nelsy Cruz, quien también falleció tras resultar gravemente herida en el colapso.
La tragedia de la discoteca Jet Set ocurrió el 8 de abril de 2025, cuando el merenguero Rubby Pérez estaba sobre tarima amenizando una fiesta. Allí fallecieron 236 personas al desplomarse el techo de la edificación.
La discoteca Jet Set, ubicada en la plaza El Portal de la avenida Independencia de Santo Domingo, era un lugar emblemático con más de 50 años de historia, instalada en esa edificación desde 1994.
Comunidades como Haina, con al menos 25 fallecidos, y Baní, registraron un alto número de decesos, sumiendo al país en un duelo colectivo.
Más de 180 personas resultaron heridas y al menos dos continuaban hospitalizadas recibiendo atenciones médicas en los días posteriores al desastre. Esas dos personas pudieron recuperarse.
